La Guardia Civil de Gondomar ha detenido a un hombre, que ha quedado en libertad tras pasar a disposición judicial, y, en el marco de la misma, ha investigado a otro por varios delitos de robo con fuerza y hurtos.
Según ha informado el Instituto Armado en un comunicado, la investigación comenzó en octubre del pasado año tras una denuncia de robo con fuerza en las cosas, en la que habían sustraído cuatro garrafas de gasolina.
Casi dos meses después la Guardia Civil recibió otra denuncia en la que habían sustraído un taladro, una bomba de trasvase de agua y 12 cajas plásticas conteniendo leña.
A finales de año recibieron una denuncia de un delito de hurto en una gasolinera de la zona donde una persona realizó un repostaje de 66,01 euros el cual no abonó. Además tuvieron conocimiento de un hurto de cable telefónico en Gondomar.
De esta forma, el 24 de diciembre se localizaron las cajas de plástico sustraídas, así como metros de funda de cable telefónico y restos de los mismos en una barbacoa.
A raíz de las diferentes pesquisas, localizaron donde había sido vendido el cobre del cable sustraído, por el que obtuvieron un beneficio de 856,80 euros.
Así, el 30 de diciembre los agentes procedieron a investigar a un varón, de 25 años y vecino de Gondomar por dos delitos de robo con fuerza y uno de hurto.
Además, el 3 de febrero detuvieron a un hombre, de 35 años y vecino de Caldas de Reis, por dos delitos de robo con fuerza, hurto de cable telefónico, conducir un vehículo a motor con el carnet retirado por pérdida de puntos, alcoholemia positiva, positivo en prueba indiciaria de drogas a la espera de prueba en laboratorio, resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad y estafa.
El vecino de Caldas de Reis fue puesto a disposición de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Vigo Plaza Número 2 que decretó su puesta en libertad.

