Gallegos emigrados en Suiza han mostrado su pesar tras la «tragedia» ocurrida en un establecimiento de ocio de la estación de esquí suiza de Crans-Montana, en Valais, durante la celebración de la Nochevieja.
En declaraciones a Europa Press, el presidente de la Asociación Cultural As Xeitosiñas, José Gil, ha lamentado la «tragedia», asegurando que ha sido una «desgracia y un desastre».
«La naturaleza siempre es la misma, pensamos que no va a pasar y cuando pasa no hay la infraestructura necesaria ni salidas de emergencia y es una ratonera», ha indicado.
Asimismo, ha señalado que este tipo de sucesos «seguirán sucediendo». «No es la primera vez que pasan estas cosas, estos eventos se dan. Es una pena y un dolor», ha afirmado.
Por su parte, fuentes consultadas de la asociación Irmandade Galega na Suiza, ha transmitido «todo su apoyo, tristeza y pésame» a las familias de los afectados. «Es un drama, primero por la envergadura y segundo porque hay gente tan joven. No hay palabras, la verdad», manifiestan.
«Creo que ante catástrofes así no hay ni palabras ni pensamientos que puedan consolar ni apaciguar nada, pero que nuestros pensamientos están con las víctimas y las familias, por supuesto», han concluido.
Además, la entidad ha publicado a través de sus perfiles en las redes sociales Instagram y Facebook una fotografía de la zona con un lazo negro y la frase: «Estamos con Crans-Montana».
AFORO E INFRAESTRUCTURA
José Gil, de la Asociación Cultural As Xeitosiñas, ha reflexionado sobre las condiciones de este tipo de locales, apuntando que suelen ser espacios «sin las condiciones necesarias» para evacuar a la gente y con más asistentes que el aforo permitido por lo que a la hora de salir «se queda la puerta pequeña».
«Si tienes un aforo con capacidad para 150 o 200 personas y metes 1.000. A veces no pasa nada, pero cuando pasan se inflama rápidamente todo. No se guardan las indicaciones de las autoridades», ha destacado.
Con todo, ha reiterado que «es una pena» y ha destacado la actuación del país durante el incendio, afirmando que tomaron la situación y coordinaron todo, distribuyendo a los heridos en helicópteros a distintas partes del país.
HECHOS
El suceso, tal y como confirmaron las autoridades del país, ha cobrado la vida de alrededor de 40 personas y ha dejado heridas a más de un centenar. Algunos de los afectados han sido trasladados a los hospitales de Zúrich, Berna, Lausana y Rennaz.
Según indicó la fiscal general del cantón, Béatrice Pilloud, en rueda de prensa, se descarta que el incidente se deba a un atentado. Pilloud explicó que el incidente se debe a una explosión seguida de un «violento incendio» que devastó el bar sobre las 1.30 horas de la madrugada del 1 de enero.
El comandante de la Policía del cantón de Valais, Frédéric Gisler, ha trasladado que se trabaja en la identificación de los fallecidos y se ha abierto una investigación para determinar las causas que originaron el incendio.

