Galicia no cuenta con ningún incendio activo ni por extinguir en estos momentos –al menos, entre los superiores a 20 hectáreas–, una situación inédita en el mes de agosto, donde una ola ha arrasado miles de hectáreas y en la que la provincia de Ourense se ha visto especialmente castigada. Durante la mañana del domingo se han apagado los tres mayores incendios de la ola y, al mismo tiempo, de la historia de la Comunidad.
Los fuegos de Larouco, Oímbra y Xinzo de Limia y Chandrexa y Vilariño de Conso han calcinado, en conjunto, un total de 78.587,83 hectáreas. Así se desprende del último parte enviado por la Consellería do Medio Rural, que únicamente informa de incendios superiores a las 20 hectáreas.
El de Larouco, originado en la parroquia de Seadur en la tarde del miércoles 13 de agosto, ha sido extinguido a las 13.23 horas, con una dimensión final de 31.778,18 hectáreas, lo que lo convierte en el mayor incendio de la historia de Galicia.
De estas hectáreas, 19.630,18 son monte raso y 12.148, arbolado. El incendio afectó a otros nueve municipios, uno de ellos la localidad lucense de Quiroga, hasta la que llegó el fuego tras traspasar la frontera entre provincias.
Por su parte, a las 13.20 horas, quedó extinguido el incendio de Oímbra y Xinzo de Limia, en las parroquias de Granxa y Gudín, respectivamente. Finalmente, este fuego ha afectado a una superficie de 23.736,65 hectáreas, lo que lo sitúa como el segundo mayor fuego de la historia de Galicia, pese a que –en base a las anteriores estimaciones de la Xunta– su superficie fuese inicialmente menor a la de Chandrexa.
De las hectáreas afectadas, 14.491,36 son de monte raso y 9.273, de arbolado, parte de ellas en los ayuntamientos de Monterrei, Cualedro, Verín, Laza, Trasmiras, Castrelo do Val y Baltar.
El tercer mayor incendio en dimensión, aunque el primero de la ola en iniciarse, es el de Chandrexa de Queixa y Vilariño de Conso, que ha quemado finalmente 23.036 hectáreas, tras extinguirse a las 10.20 horas; 20.633 se corresponden con monte raso y 2.373 son arbolado. Parte de esta superficie comprende también los municipios ourensanos de Manzaneda, Montederramo, A Pobra de Trives, O Bolo y Laza.
Este fuego ha sido el resultado de tres focos, de los cuales el primero de ellos, en la parroquia de Requeixo (Chandrexa), se declaró el viernes 8 de agosto, hace más de tres semanas. Posteriormente se unió a los de Parafita (Chandrexa) y Mormentelos (Vilariño).
Hasta esta ola de incendios, dos fuegos de la de 2022 eran los mayores de la historia del territorio: el de O Courel (Lugo), con 11.800 hectáreas, y el de Valedorras, con 10.500 hectáreas. Ambos ocurrieron a raíz de una tormenta seca con rayos en julio de hace tres años –en el marco de un fenómeno meteorológico llamado sistema convectivo de mesoscala–.