Cuatro personas de la misma familia han sido detenidas y una quinta ha sido investigada por múltiples delitos de robos con fuerza, especialmente de maquinaria agrícola y herramientas, registrados en varias localidades de la provincia de A Coruña.
Según ha informado el Instituto armado, la operación, denominada Abramongi-R, se inició el pasado mes de febrero tras detectarse un notable aumento de robos en las localidades de Curtis, Betanzos, Oza-Cesuras, Coirós y Bergondo.
Los agentes lograron identificar a los presuntos autores, todos ellos pertenecientes a la misma familia y establecer su modos operandi. Así, se especializaban en el robo de maquinaria agrícola y de jardinería, herramientas, baterías, motores, combustible y alimentos. Sus objetivos principales eran galpones, garajes, almacenes y segundas residencias, en a las que accedían empleando la fuerza, con daños en cerraduras, puertas y mobiliario.
La reiteración de los delitos, conforme apunta la Guardia Civil, provocó una gran alarma social en las localidades afectadas, dando lugar incluso a manifestaciones vecinales.
Los objetos sustraídos eran vendidos en establecimientos de compraventa de segunda mano y chatarrerías de la provincia, de forma que, según los cálculos del Instituto armado, obtuvieron un beneficio de más de 7.000 euros antes de su detención.
El 27 de marzo, la Guardia Civil llevó a cabo un registro en el domicilio de uno de los investigados, en el que recuperó «gran cantidad de los bienes robados», cuyo valor total supera los 30.000 euros.
En concreto, se hallaron herramientas de jardinería y construcción, productos cárnicos valorados en más de 3.5000 euros sustraídos de un supermercado, un arma de fuego de fabricación casera, varios terminales telefónicos, así como dinero en efectivo procedente de la venta e los objetos robados.
Todo el material recuperado ha sido depositado en el cuartel de la Guardia Civil de Sada (A Coruña) y los agentes hacen un llamamiento a las posibles víctimas de estos robos para que acudan a identificar sus pertenencias y puedan ser restituidas a sus legítimos propietarios.
La Guardia Civil ha destacado las «importantes aportaciones ciudadanas» a la investigación, ya que varios testigos de las localidades afectadas facilitaron descripciones de los presuntos autores y de los vehículos utilizados.