La Policía Local de Lugo asistió a una mujer que estaba en compañía de su hija, menor de edad, después de que supuestamente hubiese sido agredida por su pareja, pero la víctima renunció a ser evaluada por un médico y, al menos en un principio, no mostró voluntad de denunciar a su agresor.

Según la Policía lucense, los hechos ocurrieron en la mañana del pasado domingo en la zona de interior de Murallas. Madre e hija fueron trasladadas a un centro sanitario donde, cuando estaba a punto de ser atendida, la mujer renunció a este derecho y abandonó el ambulatorio «un tanto alterada», según el relato policial.

Por consiguiente, ambas fueron trasladadas «con un vehículo camuflado» de nuevo a su piso, donde el supuesto agresor también había dejado varios daños en el interior del domicilio conyugal. El supuesto agresor había abandonado el domicilio antes de su llegada, «no llevando las llaves del piso, sólo las de un vehículo».

La Policía Local relata que según el testimonio de la pequeña, esta no sería la primera vez que suceden situaciones similares, aunque a ella «nunca le gritó ni le pegó». La mujer no mostró intención de presentar denuncia por el momento y explicó que ella y su pareja se encuentran en trámites de separación.