Agentes de la Policía Local de Vigo han denunciado a dos conductores de ciclomotor por circular bajo los efectos del alcohol y, en uno de los casos, también por carecer de permiso para este tipo de vehículo.

Según han informado fuentes policiales, la primera intervención tuvo lugar en la madrugada de este martes, cuando una dotación dio el alto a un joven, I.S.T., de 21 años de edad, que circulaba en una bici eléctrica por la calle Marqués de Valladares.

La bicicleta estaba modificada, con la incorporación de un motor, de manera que se había convertido en un ciclomotor. Su conductor, sin embargo, carecía de cualquier clase de permiso para llevar este tipo de vehículo, que tampoco tenía seguro (y fue inmovilizado).

Además, al entrevistarse con él, los funcionarios se percataron de que presentaba síntomas de estar bajo los efectos del alcohol. Así, al realizarle la preceptiva prueba, ésta arrojó un resultado positivo de 0,38 y 0,37 mg/l.

Por otra parte, en la noche del martes, una dotación del 092 interceptó a un conductor que circulaba por la Praza de Vilar sin alumbrado y sin placa de matrícula en su ciclomotor.

Al percatarse de la presencia de los agentes, el conductor, R.L.S., de 31 años de edad, detuvo bruscamente la marcha y tiró el ciclomotor en unos arbustos, metiéndose a continuación en un local.

Poco después, salió del establecimiento y fue identificado por un agente, que comprobó que tenía signos de estar bajo los efectos del alcohol. Este extremo fue confirmado luego por el test, que arrojó un resultado de 0,73 y 0.73 mg/l.

Por estos hechos, fue denunciado por un supuesto delito contra la seguridad vial, además de denuncia administrativa por el resto de irregularidades.

DETENIDO

La Policía Local de Vigo también ha informado de la detención de un varón, V.Y.I., natural de Bulgaria y de 24 años de edad, y sobre el que pesaba una orden judicial de arresto, emitida por el juzgado de lo Penal 3 de Vigo.

El hombre fue interceptado en un control de seguridad en la calle Cachamuíña, este martes a mediodía. Al cotejar sus datos, los agentes comprobaron que tenía esa requisitoria judicial pendiente, por lo que fue detenido y puesto a disposición del juzgado.