Trabajadores de Renfe han guardado cinco minutos de silencio a las puertas de la estación de ferrocarril de Santiago de Compostela este jueves, tras la tragedia registrada en Toledo, donde han muerto al menos 69 personas.
El silencio de estos empleados, catorce, fue roto por el bocinazo de un tren, en una jornada en la que maquinistas secundan una huelga para reclamar mayor seguridad convocada con anterioridad al accidente de Urda.
El comité general de empresa de Renfe convocó estos cinco minutos de silencio en todo el Estado para trasladar su «más profundo pesar» por el siniestro.

