El Sindicato Labrego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) ha criticado que la Xunta haya convertido el ‘Bono Coidado’ en la «principal vía» de atención a la dependencia, consolidando, a su parecer, «un modelo de bajo coste y asistencialista», y «desmantele» los servicios profesionales. Ante esto, exige «un cambio de rumbo urgente».
A través de un comunicado, la organización muestra su preocupación ante el anuncio realizado por la ahora exconselleira de Política Social e Igualdade, Fabiola García, que avanzó que los presupuestos para 2027 incluyen un aumento de casi 100 millones de euros para esta prestación, hasta llegar a los 277,7 millones.
Al respecto, el SLG considera que esto tiene como consecuencia un modelo de cuidados «basado en prestaciones de baja cuantía» y provoca una «sobrecarga» en las familias: «Cuidar tiene que ser una elección, no una condena. Y hoy en Galicia no lo es: una imposición del sistema ante la falta de recursos públicos».
Recalca que, aunque la Xunta presentó el bono como una medida «novedosa», la prestación económica está recogida en una ley estatal. «Lo que sí es propio de Galicia es el uso masivo de esta prestación, concebida legalmente como excepcional, hasta convertirla en la principal vía de atención a la dependencia», censura. Además, asegura que hay más del doble de personas recibiendo una prestación económica por cuidar en casa que personas recibiendo el servicio profesional de ayuda en el hogar.
La organización reconoce que muchas personas pendientes y sus familias prefieren recibir cuidados en sus casas –argumento que, según recoge, utiliza la Xunta–, pero reclama «cuidados de calidad y con apoyos profesionales». En este sentido, apunta que el Servizo de Axuda no Fogar (SAF) no llega a las personas dependiente de grado I, «totalmente excluidas», y en el grado II las listas de espera son «muy importantes».
«En este contexto, muchas familias acuden a la prestación económica no por convencimiento, sino porque el sistema cerró las otras puertas», continúa. También hace especial hincapié en la «feminización de la pobreza» y de la «sobrecarga» que esta política provoca en el rural gallego.
Por todo esto, el SLG demanda «un cambio de rumbo urgente». «Lo que la Xunta llama ‘Bono Coidado’ es, en la práctica, la factura que pagan las mujeres del rural por la falta de servicios públicos. La dependencia no se resuelve con cheques: se resuelve con atención profesional, pública y de calidad, y con empleo en el sector», concluye.

