El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha atribuido a un «grupo muy reducido» de «radicales y ansistema» los altercados registrados en la jornada de ayer en la ciudad de A Coruña. Además, ha confirmado la detención de tres personas, dos puestas ya en libertad a la espera del procedimiento judicial correspondiente, y otro que pasará en esta jornada a disposición judicial.
Estos hechos se produjeron tras una convocatoria con mesa informativa de Vox por la mañana y con participación de su presidente, Santiago Abascal, y, al mismo tiempo, presencia de otra manifestación, en la plaza de María Pita, de Galiza Nova y otras organizaciones en contra del «fascismo».
Ahí, cuando ya no estaban presentes representantes de Vox, se produjo una carga policial, con lanzamiento de piedras y de mesas y sillas por parte de algunos de los participantes en la protesta.
«La actuación policial fue la que tenía que ser a la vista de lo que hay, hay imágenes en las que se les lanzan piedras, acabaron quemando contenedores», ha insistido el delegado del Gobierno con alusión también a los altercados registrados por la tarde, al término ya de una protesta convocada contra la «represión policial».
Sobre la actuación policial, ha incidido en que «más que carga» se actuó para «disolver». Todo ello con el objetivo de evitar «una batalla campal».
«Solo aportan crispación, estamos trabajando en identificarlos», ha aseverado el delegado del Gobierno al margen de los tres detenidos y en el marco de la investigación llevada a cabo al ser cuestionado si hay más personas localizadas como implicadas en los hechos.
«Ni la Delegación del Gobierno ni la Policía autoriza o desautoriza este tipo de concentraciones, se comunican, si por alguna evidencia se prevé que puede haber algún tipo de incidencia en la seguridad de las personas se hace un informe y ahí es cuando se plantea sitio alternativo», ha apostillado para explicar por qué no se impidió la manifestación de la mañana. De la de la tarde, ha aseverado que no hubo comunicación oficial.

