La fragata ‘Álvaro de Bazán’, construida en Navantia Ferrol, ha finalizado el ejercicio multinacional Unitas LXVII-2026, organizado por la Marina de Guerra del Perú, y desarrollado durante el mes de septiembre en aguas del Pacífico.
Tal y como ha trasladado el Ministerio de Defensa en nota de prensa, Unitas es un ejercicio naval realizado anualmente con el propósito de incrementar la interoperabilidad y fomentar la cohesión regional entre las marinas del continente americano y amigas.
En su sexagésima séptima edición, Perú ejerció como país anfitrión de un ejercicio que contempló actividades en el Pacífico y la Amazonía, operaciones anfibias, ayuda humanitaria, buceo en altura, ciberdefensa y empleo de vehículos no tripulados.
Defensa ha destacado que en esta edición, Unitas demostró de nuevo ser un ejercicio «extraordinariamente completo» en todos los dominios , «aumentando la interoperabilidad conjunta y combinada», y permitiendo el adiestramiento de los cerca de 26 buques, 2 submarinos y 21 aeronaves en escenarios de «alta exigencia» táctica y operativa.
Según ha relatado el Ministerio, el ejercicio comenzó con la Fase de puerto que tuvo lugar en la Base Naval del Callao, en Perú, consistente en reuniones de coordinación, estandarización de procedimientos, actividades protocolarias y de entendimiento entre las unidades pertenecientes a 24 países diferentes.
Además de las actividades operativas, se realizaron actividades de confraternización entre las dotaciones, las cuales incluyeron iniciativas de apoyo a la comunidad local y visitas de intercambio profesional entre las unidades.
Al concluir la fase de puerto en el Callao, las unidades participantes iniciaron la fase de mar del ejercicio Unitas LXVII-2026. Durante este despliegue, se ejecutaron maniobras complejas de defensa aérea, guerra antisubmarina, de superficie y contra amenazas asimétricas.
Entre ellas, el Ministerio ha destacado el ejercicio de hundimiento controlado (SINKEX) del antiguo B.A.P. ‘Eten’, donde la fragata ‘Álvaro de Bazán’ demostró una «óptima eficacia» con su montaje principal de 5 pulgadas, y un ejercicio de Fuego Naval de Apoyo (FNA) en la bahía de Salinas como preparación estratégica para un posterior desembarco anfibio.

