Dos mujeres han aceptado este jueves en el Juzgado de lo Penal número 1 de Lugo diferentes condenas por un delito de intrusismo profesional relacionado con el ejercicio de la ortodoncia sin contar con la titulación requerida, tras llegar a un acuerdo de conformidad entre las partes.
Una de ellas ha aceptado una pena de seis meses de prisión, mientras que la segunda ha sido condenada a dos meses y 25 días de prisión, pena que será sustituida por el pago de 1.360 euros y trabajos en beneficio de la comunidad.
La acusación sostenía que la primera acusada ejerció como ortodoncista en una clínica de Lugo entre septiembre de 2016 y junio de 2021, pese a no disponer de la titulación universitaria en Odontología ni de la especialización en Ortodoncia exigida por la normativa.
La segunda acusada, propietaria del centro y licenciada en Medicina y Cirugía y en Estomatología, habría facilitado los medios materiales necesarios para que la primera pudiera desarrollar esta actividad, pese a conocer que carecía de la titulación necesaria.
Entre los hechos recogidos en el escrito de acusación figura el tratamiento realizado a un menor, nacido en 2009. La primera acusada lo habría examinado, emitido un diagnóstico, establecido el tratamiento de ortodoncia y colocado y activado los aparatos correspondientes. El tratamiento se prolongó hasta mayo de 2021.
El menor sufrió un perjuicio que fue cuantificado en 4.000 euros, cantidad que ya ha sido abonada, por lo que la reparación económica ha quedado satisfecha.
En la conformidad alcanzada se tuvieron en cuenta como circunstancias atenuantes las dilaciones indebidas en el caso de ambas acusadas. Además, respecto de la segunda, se valoró la reparación del daño.
La Fiscalía había solicitado inicialmente para cada una de ellas un año y seis meses de prisión, al considerar que los hechos constituían un delito de intrusismo profesional. Una de las acusadas respondía como autora y la otra como cooperadora necesaria.
Con el acuerdo alcanzado en la vista celebrada este jueves, las dos acusadas reconocieron los hechos y aceptaron las penas finalmente acordadas.

