La conselleira do Mar, Marta Villaverde, se ha dirigido por carta al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, para reclamar la implicación del Gobierno central ante la Comisión Europea por el inminente vencimiento del convenio pesquero vigente con Mauritania.
Tal y como ha trasladado el Gobierno gallego en nota de prensa, el protocolo actual, iniciado el 15 de noviembre de 2021, finaliza el próximo 14 de noviembre sin que las distintas rondas de conversaciones iniciadas a principios de año «estén dando frutos».
En este contexto, la conselleira ha advertido al ministro del riesgo real de tener que recurrir a una prórroga técnica o asumir un cese temporal de la actividad, un escenario que genera una «profunda preocupación» en el sector y en el Gobierno gallego.
Y es que, según ha señalado la Xunta, el caladero mauritano sustenta el acuerdo de «mayor dimensión económica» de cuantos mantiene la Unión Europea con terceros países, con una contribución financiera anual que la propia Comisión cifra en 60,8 millones de euros.
De todos los Estados, España sería el país más beneficiado, al concentrar más de 50 autorizaciones para embarcaciones de Galicia, Andalucía, Canarias y País Vasco.
Por ello, Villaverde ha hecho hincapié en las implicaciones geopolíticas de no lograr una renovación en tiempo y forma, advirtiendo de que cualquier retirada europea dejaría el caladero «a merced» de potencias como Rusia, China o Turquía, con normativas y estándares ambientales «mucho menos exigentes».
Ante este escenario, la conselleira do Mar ha reclamado la «máxima firmeza diplomática» a nivel estatal para cerrar el acuerdo antes del 14 de noviembre y ha instado al Ministerio a diseñar, en paralelo, una estrategia para abrir nuevos acuerdos bilaterales con países como Angola, Guinea Conakry, Tanzania o Kenia para blindar el futuro de la flota.

