La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, acompañada de la delegada de la Xunta en Ferrol, Martina Aneiros, y del alcalde de la ciudad, José Manuel Rey Varela, ha visitado este lunes los terrenos donde arrancan las obras de saneamiento en la zona rural de Ferrol, una actuación largamente reclamada por los vecinos y que supone el primer paso para dotar de este servicio básico a estas parroquias.
El acto, que tuvo lugar en las inmediaciones del aparcamiento de la playa de Outeiro, en Doniños, marca el inicio de la fase 1A del proyecto, con un presupuesto de 5,7 millones de euros.
La inversión total prevista asciende a 11,4 millones, de los cuales la Xunta de Galicia aporta el 70% a través de Aguas de Galicia y el Ayuntamiento de Ferrol el 30% restante, con cargo a los nuevos impuestos municipales.
En declaraciones a los medios, la conselleira Ángeles Vázquez defendió la complejidad técnica y administrativa de un proyecto que se ha visto retrasado durante años.
«Hay que decir que los proyectos de saneamiento no son cómodos. Por la dispersión de población y nuestra orografía, las soluciones a veces son complejas», explicó.
Vázquez recordó que el proceso incluye desde la búsqueda de trazados que eviten expropiaciones hasta el estudio de viabilidad económica, y reconoció que hubo un «parón» que después se reactivó.
COMPLETAR EL SANEAMIENTO
La titular de Medio Ambiente subrayó que la parte de Ferrol urbano ya cuenta con saneamiento al 100% y que ahora toca completar el rural, «igual de importante y con más complejidad en las conexiones».
Además, insistió en la necesidad de mirar al futuro: «Si queremos tener agua de calidad, tenemos que tener saneamiento. Es un servicio primordial. Debemos pensar no solo en el presente, sino en quienes puedan asentarse aquí».
Vázquez confirmó que la segunda fase del proyecto está ya en supervisión y podría solaparse con la primera para agilizar los plazos, y aseguró que los presupuestos autonómicos blindan la partida completa.
«El objetivo de la legislatura del alcalde era tenerlo concluido. Seguramente no estará acabado para entonces, pero sí puede estar solapado», matizó.
Por su parte, el alcalde de Ferrol, José Manuel Rey Varela, agradeció el trabajo conjunto de todas las administraciones y, especialmente, la paciencia de los vecinos.
«Comprometerme hace algo más de tres años a que dejaríamos resuelto el saneamiento del rural sabíamos que no era fácil. Mucha gente pensaba que no lo veríamos nunca, y algunas veces hasta yo dudé», confesó.
MODIFICACIÓN DEL PROYECTO
El regidor recordó que en su anterior legislatura se resolvió el saneamiento urbano, y ahora toca culminar la obra pendiente. Rey Varela puso en valor que el proyecto original de 2014, con seis millones de presupuesto, quedó obsoleto y desfinanciado tras ocho años sin actualizaciones. «Tuvimos que retomarlo, modificarlo y hacer proyectos nuevos. Los incrementos de costes han hecho que el presupuesto se duplique», explicó.
También destacó el esfuerzo en la gestión de las expropiaciones, que en algunos casos no pudieron resolverse por acuerdo y requirieron el procedimiento de urgente ocupación, alargando los plazos casi un año. No obstante, Rey Varela mostró su satisfacción por el punto de partida: «Hoy es el día en que firmamos el acta de replanteo. Mañana comienzan las máquinas».
El alcalde fijó como hoja de ruta que la fase 1A finalice en 2027, que en los próximos meses se licite la fase 1B y que en 2028 se ejecute la fase 2. «El objetivo es que entre 2027 y 2028 la mayor parte de la zona rural esté conectada. 4.500 vecinos pasarán a ser vecinos de primera», sentenció.
Ambos mandatarios coincidieron en que el saneamiento es clave para fijar población y potenciar el desarrollo del rural ferrolano, que ha visto incrementar el número de licencias y habitantes en los últimos años.
Rey Varela concluyó: «Creemos en un Ferrol de primera, y eso incluye que la zona rural tenga los mismos servicios que la urbana, con un paisaje maravilloso y mucha más tranquilidad».
Las obras, que arrancan este martes, supondrán un hito en la modernización de los servicios del municipio y ponen fin a décadas de reivindicaciones vecinales.

