Los dos cañones comprados por Fernando VII que flanqueaban la entrada principal de la fortaleza de O Castro, en Vigo, han vuelto a su sitio tras una inversión municipal de 32.000 euros para su restauración.
Según ha explicado el alcalde, Abel Caballero, en una visita a la zona, se trata de dos cañones adquiridos en el S.XIX por el rey Fernando VII al zar Alejandro I de Rusia, que estaban muy deteriorados, especialmente la cureña, el soporte de madera sobre el que descansaban. Esos cañones, ha señalado el regidor, «no dispararon nunca», pero actuaron como elemento disuasorio ante posibles amenazas.
En su visita, el regidor ha puesto en valor las actuaciones llevadas a cabo por su gobierno para recuperar la fortaleza de O Castro y su entorno, empezando por la decisión de demoler el antiguo restaurante El Castillo, un «pastiche», para recuperar esa parte de la muralla.
Asimismo, ha recordado la intervención para rehabilitar la entrada norte de la fortaleza, la recuperación del túnel y la puesta en valor del complejo, mediante visitas guiadas al polvorín y paneles explicativos.
Caballero también ha confirmado que la única cafetería que pervive actualmente adosada a la muralla, en la glorieta frente a la entrada principal de la fortaleza, desaparecerá cuando finalice la concesión (2029), o antes si es posible. La idea del Ayuntamiento es que la actividad hostelera se traslade a las instalaciones de otra antigua cafetería, la que se situaba en las faldas del monte, entre el Paseo de Rosalía de Castro y el Paseo del Cronista Xosé María Álvarez Blázquez, y que llevan más de una década cerradas.

