La Xunta y el Ayuntamiento de Poio destinarán cuatro millones de euros para construir un nuevo bombeo y un depósito de retención en el lugar de Recheo, una obra para seguir mejorando el sistema de saneamiento en la ría de Pontevedra y, particularmente, en el municipio.
La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, y el alcalde de Poio, Ángel Moldes, firmaron este viernes el convenio en el que se fijan los términos de la colaboración entre Augas de Galicia –que aporta el 80% los fondos– y el Ayuntamiento –que aporta el 20% restante– para la ejecución de esta actuación, cofinanciada a través del programa FEDER 2021-2027.
Según ha indicado la Xunta en un comunicado, la actuación comprometida beneficiará en el horizonte temporal del año 2047 a una población estimada de 8.246 habitantes.
La conselleira ha explicado que los estudios realizados sobre el sistema de saneamiento municipal de Poio permitieron detectar una serie de limitaciones, como la entrada de agua del mar e infiltraciones en la red y los alivios en época de lluvias, factores que provocan un exceso de caudal y que se suman a la falta de depósitos de retención.
Como solución, se acometerán dichas obras, que tienen como elemento principal el tanque de tormentas que se construirá soterrado en Recheo. Con una capacidad útil de aproximadamente 618 m3/hora, esta nueva infraestructura hidráulica permitirá almacenar de forma temporal los excesos de caudal generados durante episodios de lluvia intensa, reduciendo el riesgo de sobrecarga y minimizando los vertidos al medio.
La conselleira también explicó que las obras proyectadas prevén la construcción de un nuevo pozo de bombeo en A Barca destinado a recoger e impulsar los caudales procedentes de la red y de las zonas rurales próximas hacia el nuevo sistema de depuración.
Para completar el proyecto se ejecutarán una nueva conducción de impulsión de 1,25 kilómetros entre el tanque de tormentas y la red general de saneamiento de Poio, mejorando la capacidad de transporte y la eficiencia hidráulica del sistema, así como aliviaderos de seguridad y otros elementos auxiliares de control y explotación que contribuirán a garantizar el correcto funcionamiento de la red en situaciones de caudal extraordinario y a reforzar la protección ambiental del entorno.

