La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-Galicia) y más de un centenar de entidades sociales han apoyado ya una declaración con motivo del Día Internacional para Contrarrestar el Discurso de Odio en la que alertan de la «normalización de la aporofobia» y «la expansión de los dircursos de odio», amparados en una «institucionalización de una agenda del odio» por parte de organismos europeos y algunos gobiernos nacionales y autonómicos.
Frente a ello, hacen una llamada a la «responsabilidad colectiva» y ratifican su compromiso para seguir trabajando en pro de un trato igualitario y que respete los derechos fundamentales de todas las personas, independientemente de su origen o situación socioeconómica.
En su declaración, las entidades apuntan que en los últimos años se ha experimentado «un retroceso en los derechos y libertades de la ciudadanía», especialmente de la que se encuentra en situación de vulnerabilidad, agravada por circunstancias como los conflictos bélicos, el incremento en el coste de la vida, las dificultades de acceso a una vivienda y el avance de la crisis climática, entre otros.
A mayores, señalan, están «detectando una normalización de la aporofobia y de la expansión de los discursos de odio», con «la institucionalización de una agenda del odio» que deriva «en la implantación de políticas que ponen en peligro y vulneran, en muchos casos, la Declaración Universal de Derechos Humanos».
Esta situación, está «alimentada», a su vez, «por la proliferación interesada de bulos para generar indignación y rentabilidad política y económica». «El paulatino avance del discurso de odio no sería posible sin las continuas campañas de desinformación y la difusión de noticias falsas que influyen en la opinión pública», apuntan.
«Desde una comunidad autónoma cuya ciudadanía no ha dado cabida a formaciones políticas que promuevan discursos de odio ni en su Parlamento ni en sus ayuntamientos: Reiteramos nuestro compromiso por la defensa de los valores de tolerancia, respeto mutuo, igualdad de derechos y no discriminación que nos unen», apunta la declaración.
Además de los discursos de odio, las entidades sociales claman contra la «tendencia al asistencialismo», la «necesidad de una mayor empatía» en los servicios públicos y sociales, y contra la «violencia administrativa», plasmada en «la excesiva burocracia, la brecha digital o la falta de equidad en el acceso a información».
En suma, EAPN y las entidades firmantes recuerdan, como principios básicos, que las personas «no son culpables de su pobreza», que «nadie es culpable de su sufrimiento», y que «ninguna persona es inútil» y reclaman la implicación de toda la sociedad en la difusión de ejemplos positivos y en la garantía de los derechos fundamentales de todos.

