La Audiencia Provincial de Lugo ha acogido este lunes la vista oral por una pelea ocurrida en 2022 en un establecimiento de ocio de la Rúa da Cruz, situada en la zona de vinos de la ciudad, y en la que dos personas resultados heridas. Para el único acusado, un joven de Logroño, la Fiscalía solicita cinco años de prisión.
Según el escrito del Ministerio Público, el procesado se encontraba en el local en la madrugada del 5 de junio junto a dos amigos cuando se produjo una discusión con otro joven por causas que no han podido determinarse. Ellos estaban en Lugo de paso para acudir a un partido de fútbol, en calidad de aficionados, a Ferrol al día siguiente.
Durante el enfrentamiento, el acusado presuntamente golpeó a la víctima con un vaso, causándole importantes lesiones a modo de cortes en el rostro. El joven tuvo que recibir asistencia médica y fue sometido a una intervención en la que le practicaron 23 puntos de sutura debido a las heridas sufridas en la ceja y la mejilla izquierdas.
Durante el incidente, una mujer que se encontraba en el local pero que no participó en la disputa también resultó alcanzada, sufriendo lesiones en la cara y en un brazo.
Durante la celebración del juicio, el acusado ha negado haber agredido a ninguna de las víctimas y ha asegurado que su actuación se limitó a intentar separar a las personas implicadas en la pelea. Esta misma versión fue respaldada por sus acompañantes, que han señalado que la trifulca se originó entre otros asistentes al local y que el acusado lo hizo fue intentar separar a los contendientes.
Por el contrario, los denunciantes han mantenido que fue el procesado quien les causó las lesiones. La joven herida ha explicado que no participaba en la discusión y que resultó alcanzada cuando se produjo el impacto «de una copa de vino de balón», pero ha asegurado que no fue nada en contra de ella, sino una situación fortuita. El otro perjudicado ha sostenido que la agresión fue directa tras un intercambio previo de palabras.
La defensa ha puesto el foco en las primeras manifestaciones realizadas por los denunciantes ante la Policía, en las que señalaron inicialmente al portero del establecimiento como responsable de las agresiones, una versión que posteriormente fue modificada. Por otra parte, el local, según han asegurado tanto los agentes implicados como los propios denunciantes y denunciados, carecía de portero.
El día de los hechos, ambos heridos señalaron al acusado como el autor de las lesiones. Los policías han corroborado la detención del mismo momentos después del incidente y posteriormente trasladado a un centro de salud porque estaba magullado.
En el proceso declararon ambos heridos, la que era la novia del primero en aquel momento, así como los amigos del acusado, que le acompañaban en aquella noche. También se ha realizado el visionado de las imágenes grabadas durante el altercado, en las que no se ha conseguido aclarar el origen de la pelea, como tampoco se ha hecho en los interrogatorios realizados.
Además de la pena de prisión, la Fiscalía solicita que el acusado indemnice al joven herido con 13.210 euros, cantidad que incluye los días de curación, la intervención quirúrgica y las secuelas derivadas de las lesiones. Para la segunda víctima reclama una compensación de 8.864 euros por conceptos similares. Las acusaciones particulares elevan estas cantidades y reclaman más de 25.000 euros en total y un año más de cárcel.
El Ministerio Público también solicita que el procesado abone al Sergas los gastos sanitarios derivados de la atención prestada al principal perjudicado. La mujer lesionada fue atendida por servicios médicos privados al disponer de cobertura sanitaria propia.

