La Xunta ha acordado ampliar el Plan de Formación para o agro galego con un total de 196 acciones formativas, 27 más que el año pasado, que suponen más de 4.500 horas lectivas.
La principal novedad de este plan, ha detallado el Gobierno gallego en una nota de prensa, es el refuerzo de los módulos de aptitud empresarial agraria, es decir, los que se exigen a los jóvenes que vayan a asumir por primera vez una explotación agraria. En este apartado, crece el número de acciones y horas de formación impartidas.
Según ha subrayado la Xunta, con estos cursos se trata de acercar la formación más puntera al sector y adaptarla a las necesidades actuales de cada territorio, así como generar una relación profesional entre los futuros profesionales.
El objetivo de este plan es seguir modernizando las zonas agrícolas y rurales, fomentando y poniendo en común el conocimiento, la innovación y la digitalización en ellas. Del mismo modo, se busca generar formación continua para los agricultores, a través de la mejora del acceso a la investigación, a la innovación y al intercambio de conocimientos.
Además, las acciones formativas también se centran en el empleo de los métodos productivos respetuosos con la conservación y protección del medio, en la mejora en la eficiencia de los sistemas agrarios de producción, en la calidad, eficiencia y nuevas tecnologías de la industria agroalimentaria, en la reordenación de las producciones, en la bioeconomía y en la aplicación de las TIC al sector.
COFINANCIADO
En cuanto al presupuesto para financiar estos cursos, la Xunta ha explicado que serán cerca de 803.000 euros, por lo que se amplía en casi un 50% respecto a la última edición. Esta inversión está cofinanciada en un 60% por el Fondo Europeo Agrario de Desarrollo Rural (Feader), en un 28% por la Xunta y en un 12% por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Los cursos pueden ser habilitantes o no exigibles y se imparten en modalidad presencial, telepresencial o semipresencial. Las acciones abordan temáticas diversas, como la ganadería (con formaciones para trabajadores de vacuno, de leche y carne, de ovino o caprino), la apicultura, la viticultura, fruticultura o la olivicultura, entre otras.

