Una iglesia barroca abandonada y una residencia hidalga del siglo XVII, la Casa Grande do Ribeiro, ambas en el municipio de Santiso (A Coruña) se han unido a la Lista Roja de patrimonio en riesgo elaborada por la asociación Hispania Nostra, por la situación de deterioro y abandono que presentan.
Según ha informado esta entidad, los dos inmuebles se encuentran en un avanzado estado de deterioro, y forman parte de un patrimonio histórico gallego con riesgo de pérdida.
La antigua iglesia barroca, construida bajo la advocación de Santa María (iglesia antigua de la parroquia de Vimianzo), fue abandonada en 2008, aunque durante siglos fue «centro religioso y social». El templo presenta una única nave cubierta originalmente a dos aguas, un presbiterio rectangular y una sacristía adosada al testero posterior.
Su sencilla fachada principal, ejecutada con sillares vistos, está organizada alrededor de una puerta adintelada, un hueco vertical y una espadaña de un solo vano coronada por pináculos. En su interior todavía conserva una pila de agua bendita de granito. «La ausencia de cubierta, la exposición de la sacristía a la intemperie, la invasión de vegetación y la presencia de importantes desplomes y grietas en sus muros están provocando un deterioro progresivo del inmueble», ha alertado Hispania Nostra.
La asociación también ha recordado que está catalogada conforme a la Lei 5/2016 do Patrimonio Cultural de Galicia, y que requiere una intervención «que frene su degradación».
Con respecto a la Casa Grande do Ribeiro, es una de las residencias hidalgas construidas en la comarca, situada frente a la capilla de Nuestra Señora de Loreto, fundada en 1765 por Domingo Antonio Concheiro Bolaño, clérigo perteneciente a la casa.
El conjunto está formado por una construcción rectangular de planta baja y semisótano, acompañada de distintas edificaciones auxiliares. Entre sus elementos más singulares destaca una gran chimenea coronada por pináculos y ánforas de cerámica, convertida en una de las principales señas de identidad del inmueble. También se conservan restos de un patín con columnas y de dos hórreos situados en el patio doméstico.
La construcción de una presa durante la década de 1950 provocó que el pazo perdiese parte de sus terrenos y tierras de cultivo. En los años setenta fue abandonado como vivienda y varias de las construcciones agrícolas vinculadas al conjunto fueron demolidas para ampliar y rectificar los caminos de la aldea. Actualmente, la Casa Grande do Ribeiro se encuentra completamente abandonada, sin techumbre ni forjados y cubierta por la vegetación.
En la capilla permanecen acumulados sobre la mesa del altar restos de madera de su antiguo retablo, mientras que los hórreos están parcialmente derrumbados. «El riesgo de colapso afecta a todo el conjunto y hace necesaria una intervención urgente para evitar su desaparición», explica la asociación.
Estos dos bienes han pasado a formar parte de la Lista Roja, que supera los 1.630 bienes patrimoniales en riesgo en toda España.

