Uno de cada tres adolescentes (32%) gallegos que tienen o tuvieron pareja en algún momento de su vida sufrió violencia digital, según el informe ‘Infancia, adolescencia y bienestar digital en Galicia’, impulsado por Unicef junto a Red.es, la Universidade de Santiago de Compostela y el Consejo General de Colegios Profesionales de Ingeniería Informática.
Las cifras de la Comunidad gallega de este segundo informe a nivel nacional, que está basado en una consulta realizada a 3.361 estudiantes de Galicia de 5º y 6º de Primaria, ESO, Bachillerato y FP de 25 centros educativos, fueron presentados este jueves en Santiago por el profesor titular de la Facultade de Psicoloxía de la Universidade de Santiago de Compostela, Antonio Rial Boubeta.
«Los datos gallegos son similares a los obtenidos a nivel nacional», ha detallado la directora adjunta de Administración, Finanzas y Fondos Europeos de Red.es, Amparo Puente.
Las conductas más habituales están relacionadas con el control de las amistades en redes sociales, el uso de los dispositivos digitales para controlar dónde y/o con quién está en cada momento, así como la revisión no consentida del teléfono móvil.
El teléfono móvil es una «herramienta central» en la vida cotidiana de niños y adolescentes y su uso está «claramente generalizado». El 82,4% del alumnado tiene su propio teléfono móvil.
Además, el alumnado gallego accede a su primer ‘smartphone’ a los 11,06 años y el 41% de los jóvenes de Galicia duerme con el teléfono móvil en la habitación.
Así, el 40,5% de los niños de 5º y 6º de Primaria ya tiene móvil propio, el porcentaje alcanza el 85% en primero de la ESO y el 95,9% en segundo de ESO.
El estudio también recoge que el 93,7% del estudiantado está registrado en al menos un red social y el 77,3% en tres o más. Asimismo, el 76,8% del alumnado de Primaria está registrado en alguna red social y el 38,3% en tres o más.
En cuanto al uso de redes sociales, el 6,6% de la juventud gallega dedica más de cinco horas diarias a redes sociales durante la semana, una cifra que llega al 16,7% durante el fin de semana.
El 81,3% de los jóvenes gallegos siguen a algún ‘influencer’, un 21,3% están convenidos de poder llegar a convertirse en este tipo de personalidad, y el 6,9% afirma dedicar tiempo a ello.
Asimismo, el estudio alerta de que el 4,7% de los encuestados podría haber desarrollado un uso problemático de las redes sociales. Este porcentaje es mucho más alto entre las mujeres –6,3% chicas y 3,2% chicos– y aumenta con la edad, hasta alcanzar su máximo valor en Bachillerato (7,6%).
Este uso problemático de las redes sociales, recoge el estudio presentado en la capital gallega, se asocia con una peor calidad de vida, el alumnado presenta un mayor malestar emocional y el riesgo suicida se multiplica por cuatro.
SEXTING Y CONSUMO DE PORNOGRAFÍA
Derivado de ese uso generalizado de las pantallas, el estudio revela ciertos riesgos y es que las prevalencias de sexting se sitúan entre el 6,7% (sexting activo) y el 15,2% (sexting pasivo).
El 8,8% de los jóvenes refiere haber sufrido presiones para enviar fotos propias de carácter erótico o sexual y el 2,5% chantajes o intentos de sextorsión. También se destaca que el 5,9% de los menores de 16 años expone haber recibido propuestas sexuales por parte de adultos a través de Internet.
Ente los datos, se remarca que el 57,2% del alumnado habla con personas desconocidas a través de Internet y el 14,1% afirma haber quedado en persona con alguien que conoció online.
En cuanto a la pornografía, los jóvenes comienzan a consumir este tipo de contenido a la edad media de 11,63 años. En este sentido, el 27,2% del alumnado de Galicia dice haber visto pornografía en alguna ocasión, y 1 de cada 10 lo haría con una frecuencia semanal (9,7%).
También un 6,8% del alumnado de la Comunidad gallega presentaría un patrón de consumo problemático de pornografía, que está asociado principalmente con mayores tasas de sexting, malestar emocional y peor calidad de vida.
El estudio también refleja que el 76,5% del alumnado de Galicia conoce la existencia de la plataforma OnlyFans, el 6,8% conoce a alguien de su entorno que haya ganado dinero y el 2,5% tiene o tuvo una cuenta en la plataforma.
VIDEOJUEGOS Y APUESTAS
De este estudio también se desprende que los videojuegos son «una de las principales fuentes de ocio» en la infancia y adolescencia. Los datos manifiestan que el 51,7% juega a videojuegos al menos «una vez a la semana» y un 15,1% lo hace «todos o casi todos los días».
En este contexto, el 37,2% de los jugadores compra o descarga videojuegos y uno de cada cuatro gasta dinero todos los meses en comprar determinados elementos del juego.
Entre los problemas vinculados con el consumo de videojuegos, se subraya que el 72,5% de los jugadores usan videojuegos con contenidos violentos y uno de cada cuatro (26,2%) títulos clasificados como PEGI 18.
Sobre las apuestas, el 10,1% del alumnado dice haber jugado o apostado dinero alguna vez en su vida –el 9,7% de los menores de 18 años–. Así, el 75,9% de los jóvenes que jugaron o apostaron dinero online también lo hicieron de forma presencial.
PAPEL DE LAS FAMILIAS Y CONVIVENCIA ESCOLAR
En este contexto, más de la mitad de los progenitores (56,4%) habla habitualmente con sus hijos sobre los riesgos de Internet.
Ante esto, el 51,8% suele poner normas o límites respecto a las horas que utilizan el móvil, Internet o las redes sociales y solo uno de cada tres (36,3%) limita los contenidos que suben.
En cuanto al consumo de videojuegos, solo el 44,2% de los progenitores establecen normas o límites al tiempo que pasan sus hijas jugando a videojuegos y el 31,1% pone el foco sobre el tipo de videojuego al que juegan.
En general, el alumnado valoró de forma positiva la relación con sus progenitores y con el resto de la familia. Con todo, en ocho de cada 10 hogares de Galicia detectaron al menos una manifestación de violencia filio-parental en el último año.
En el ámbito escolar, los datos apuntalan en un 26,2% la prevalencia de victimización escolar en Galicia y en un 7,9% la de cibervictimización. Ambos valores son similares a los obtenidos para el conjunto de España.

