Decenas de vecinos de la montaña lucense se concentraron este jueves ante el edificio multiusos de la Xunta en Lugo para denunciar la situación que atraviesa la atención sanitaria en la comarca y reclamar medidas urgentes que garanticen una sanidad pública de calidad en el rural.
Durante la protesta, los asistentes expresaron su malestar por la falta de personal sanitario, las dificultades para acceder a consultas médicas y la pérdida progresiva de servicios en municipios de la montaña como Cervantes, Navia de Suarna, Pedrafita do Cebreiro o Becerreá.
Los asistentes se reunieron ante las puertas del edificio y posteriormente cortaron unos minutos la Ronda de la Muralla gritando máximas como ‘Pedriatría en Os Ancares’, ‘Cervantes está en lucha’, ‘Con nuestra salud no se juega’ o ‘La Montaña no se rinde, nuestra salud se defiende’.
Los vecinos, entre los que se encontraba también el alcalde de Navia, José Fernández, denunciaron que la combinación de envejecimiento poblacional, dispersión geográfica y ausencia de transporte público convierte el acceso a la asistencia sanitaria en un problema diario para muchas personas mayores, que en ocasiones dependen de familiares o incluso de desplazamientos privados para poder acudir al médico.
Precisamente, Fernández ha destacado que «no tiene sentido que los vecinos tengamos que luchar por un derecho tan fundamental como es la sanidad», añadiendo que «no tiene ningún sentido que seamos menos y estemos peor atendidos».
En representación de los convocantes, Amelia Amigo aseguró que la ciudadanía está «cansada de anuncios vacíos y promesas incumplidas» y advirtió de que la situación sanitaria en la montaña «es insostenible», reclamando «una vuelta a lo que teníamos antes, como mínimo».
Los participantes acusaron al Gobierno gallego de abandonar la atención primaria en el rural y reclamaron medidas inmediatas para reforzar el sistema sanitario en la comarca.
Entre las principales demandas planteadas durante la concentración figuran la reapertura del consultorio de Doiras, la cobertura estable y permanente del personal sanitario en Cervantes y Navia de Suarna y un refuerzo real de la Atención Primaria en toda la montaña lucense.
Los manifestantes defendieron además que el acceso a una sanidad pública de calidad no puede depender del lugar de residencia ni de la capacidad económica de cada persona y advirtieron que la falta de servicios básicos compromete el futuro del rural.
La protesta contó también con el respaldo del BNG, cuyos representantes, entre ellos Montse Valcarce, apoyaron las reivindicaciones vecinales y reclamaron a la Xunta soluciones urgentes para garantizar una atención sanitaria digna y estable en la montaña lucense.

