Una pareja de Sarria se enfrenta a dos años de prisión por un delito de acoso inmobiliario tras ser acusados de someter a sus tres vecinos del piso inferior a múltiples actos incívicos hasta obligarles a abandonar la vivienda que tenían en propiedad.
Los hechos tuvieron lugar en el verano de 2020, cuando ambos acusados impedían descansar a sus vecinos haciendo ruido, con la música alta, golpeando el suelo, manipulando el cuadro de la luz, poniendo obstáculos en el acceso a la buhardilla o produciendo daños en la puerta de acceso al edificio, «haciéndoles la vida prácticamente imposible», según dice el escrito de acusación.
Estos hechos de acoso llegaron a producirse también fuera del edificio, ya que los perseguían en la vía pública haciendo caso omiso a sus quejas sobre estos comportamientos.
Ante esta situación continuada, las víctimas acabaron durmiendo en una edificación próxima y finalmente optaron por alquilar otro piso, dejando de lado el que tenían en propiedad.
Debido a esta situación, dos de los vecinos padecen varios trastornos síquicos, estando uno de baja laboral.
Además de los dos años de prisión, la Fiscalía solicita para ellos la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de las tres víctimas o de comunicarse con ellas durante dos años. Asimismo, deberán indemnizarlos con 2.000 euros a cada uno de los tres por los perjuicios sufridos.

