La catedrática de Estratigrafía y candidata a rectora de la Universidad de Vigo, Belén Rubio, ha abogado por una planificación «sensata» del mapa de titulaciones en Galicia y, aunque defiende la ampliación de grados en la institución viguesa, advierte de que la puesta en marcha de esos estudios debe hacerse en base a las fortalezas, la especialización y la garantía de calidad.
Así lo ha trasladado, en una entrevista a Europa Press, en la que ha señalado que la ampliación de titulaciones en la UVigo debe tener en cuenta también la «proyección futura» de esos grados, porque «los tiempos cambian». Como ejemplo, ha recordado los estudios de Inteligencia Artificial implementados en el campus de Ourense o los de Relaciones Internacionales, que son compartidos con las otras universidades gallegas.
Al respecto, ha señalado que las titulaciones compartidas son un camino de excelencia, porque permiten «aprovechar todas las capacidades». Precisamente, y en ese ámbito, se ha referido a la posibilidad de una titulación de Medicina en Vigo, compartida con el resto de instituciones académicas. «Podemos tener una facultad independiente, o tener una compartida, que sea mucho más fuerte y que aproveche las capacidades de las tres universidades y de todos los hospitales», ha incidido.
Tras insistir en que «si se juntan capacidades somos más fuertes», ha remarcado que «ese es el espíritu» con el que se deben negociar las titulaciones con la Xunta de Galicia y con los otros rectores gallegos.
A su juicio, no se trata de competir o repetir grados, sino intentar «compartirlos» y, a partir de ahí, «que cada campus, que cada universidad, se especialice». En el caso de la UVigo, ha recordado, una de sus fortalezas es la tecnología, y ese podría ser un buen camino.
LA «CALIDAD» COMO EJE EN LA DOCENCIA, LA INVESTIGACIÓN Y LA GESTIÓN
Por otra parte, Belén Rubio, que es actualmente vicerrectora de Investigación en el equipo de Manuel Reigosa, ha recalcado que su propuesta tiene como eje vertebrador la «calidad» en el ámbito docente, en la gestión y en la investigación.
Así, ha prometido medidas para estabilizar y promocionar al personal docente y también de servicios, o un aumento de la internacionalización con más docencia en inglés y cooperación con universidades extranjeras (sin olvidar el compromiso con la preservación de la lengua y la cultura de Galicia). En definitiva, ha subrayado, hacer de la UVigo «una universidad dinámica y abierta al mundo».
La simplificación de la burocracia, el aprovechamiento de las herramientas que proporciona la IA, o la digitalización son otras de las propuestas de Belén Rubio, que también ha remarcado la importancia de fortalecer la labor investigadora. «La UVigo somos una universidad muy fuerte en investigación, pero queremos seguir mejorando», ha aseverado.
UNA UNIVERSIDAD «ECONÓMICAMENTE SANEADA»
Con respecto a la cuestión de la financiación, la candidata ha recalcado que, actualmente, la UVigo es una institución «económicamente saneada». «Y eso no es casualidad, es resultado de una gestión responsable», ha incidido, y ha recordado que la UVigo ha logrado ese equilibrio pese a los gastos extraordinarios de la pandemia o de la consolidación de plazas, pago de deudas atrasadas, etc.
Además, solo el año pasado, la institución logró captar más de 50 millones de euros en convocatorias de ayudas. Con todo, hay un plan de financiación en marcha y se negociará pronto el próximo, a lo que se suma que la UVigo debe elaborar su nuevo Plan Estratégico, que también contempla las cuestiones económicas.
En todo caso, Belén Rubio ha recordado que una universidad pública «no busca el ánimo de lucro» y sus recursos, como servicio público de educación superior, están al servicio de la comunidad: profesores, estudiantes, personal administrativo, etc.
«La Universidad no está para ahorrar. Ahorrar no es gestionar, y lo importante es que el dinero vaya para los servicios a los que es destinado», ha explicado, y ha avanzado, que con esa filosofía, su idea es seguir sacando plazas, promocionando a docentes y personal y, en definitiva, «gestionar el dinero para mejorar la calidad de la UVigo».
RESIDENCIAS PARA ESTUDIANTES Y CAMPUS DEL MAR
Con respecto a los problemas que afectan a los estudiantes, uno de los más graves y acuciantes es el acceso a la vivienda, algo de lo que la candidata ha asegurado que es muy consciente y que, por ello, es una «prioridad» en su propuesta.
Según ha relatado, su plan pasa por, además de mantener las becas de alojamiento, aumentar las soluciones residenciales para los alumnos en los tres campus. Así, en Ourense están sobre la mesa dos opciones: ampliar la residencia de campus o «buscar opciones de alquiler» en el barrio histórico de la ciudad.
En el caso de Pontevedra, «la situación es más difícil» porque no existe residencia universitaria pública, por lo que se estudiará la posibilidad de construir una en alguna de las parcelas que ofrece el Ayuntamiento. Al respecto, ha señalado que los créditos del ICO para construir este tipo de instalaciones pueden ser una buena oportunidad.
En Vigo, habría la posibilidad de ampliar la residencia del campus, que «siempre está llena». Con todo, ha apuntado, también se está negociando con el Ayuntamiento «la posibilidad de crear una residencia» en el casco urbano de la ciudad.
Con respecto al futuro Campus del Mar, en los terrenos de la antigua ETEA, Belén Rubio ha trasladado su optimismo, una vez que se ha desbloqueado la urbanización del ámbito PS-1, lo que permitirá que se concreten las reformas de los edificios cedidos a la Universidad y al CSIC así como la construcción de la residencia de mayores y de un aparcamiento.
«Lo que queremos es tener finalmente el verdadero Campus del Mar, la Ciudad del Mar, en la que se combinen aspectos como innovación, formación, investigación y transferencia», ha subrayado, y ha explicado que se trata no sólo de que los estudiantes puedan hacer sus grados e investigaciones, sino que haya una transferencia «hacia el sector del mar, el marisqueo, la acuicultura, la economía azul y a todo el tejido económico y social».
«NO PODEMOS PERDER EL TALENTO FEMENINO»
Belén Rubio, al igual que su ‘rival’ en la carrera hacia el rectorado, Carmen García Mateo, puede convertirse en la primera mujer al frente de la UVigo en sus 36 años de historia, y no pierde de vista la importancia de una institución con perspectiva de género.
Por ello, y aunque ha defendido el camino ya recorrido en favor de la igualdad, ha reconocido que «todavía hay que seguir avanzando en ese ámbito», porque las mujeres, con la maternidad y los cuidados, han perdido tradicionalmente el ritmo en sus carreras profesionales y les ha costado mucho más, por ejemplo, llegar a ser catedráticas.
«No podemos perder el talento femenino. Las mujeres tenemos la misma capacidad, incluso a veces más, y debemos seguir luchando por ocupar puestos de poder», ha proclamado. Su meta es que la UVigo tenga en ella a su primera rectora, pero no por ser mujer, sino por capacidad y experiencia.
Al respecto, Belén Rubio ha reivindicado su trayectoria de 25 años de gestión: 8 años de vicerrectora, 5 años de decana en la Facultad de Ciencias del Mar, y 12 años de secretaria de departamento. «Conozco muy bien la Universidad, y ese conocimiento me permite tener una visión global, un enfoque de los retos y demandas, y creo que por ese motivo, no por ser mujer, merezco ser rectora», ha sentenciado.

