La conselleira de Medio Ambiente e Cambio Climático, Ángeles Vázquez, ha celebrado, en el marco del Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, que en Galicia «va disminuyendo paulatinamente» el impacto del ruido, que ha descrito como «un contaminante invisible, pero con efectos reales».
En declaraciones a los medios, la responsable autonómica ha reivindicado el papel de las 10 estaciones de medición de ruido con sonómetro –integradas en la Rede de calidade do aire (adscrita a MeteoGalicia)–, de las cuales nueve están en entornos urbanos y una, en el rural. Una de ellas está en una zona suburbana de Lalín (Pontevedra), hasta donde se ha desplazado Vázquez este miércoles.
Estas instalaciones recogen valores cada 10 minutos que se reciben en tiempo real en MeteoGalicia y, a partir de ahí, se calculan los índices diarios y anuales de ruido. La de Lalín y otra están orientadas a «medir el ruido de fondo», por ejemplo, y estos datos posibilitan a quien esté interesado «evaluar lo que está pasando en Galicia».
«Lo que más intensifica el ruido es, sin duda, el transporte, donde influye el estado de las carreteras y, después, el ámbito nocturno», ha descrito, en referencia a los principales agentes humanos de contaminación acústica. En este sentido, la «concienciación» de todos los agentes implicados, como los ayuntamientos, ha sido fundamental para que estos niveles se hayan podido reducir.
Así se dirime de los informes anuales que el Gobierno gallego se encarga de realizar: el último de ellos es de 2024 y constata una mejora en los valores obtenido a nivel global, en línea con los resultados de anteriores años, según la Xunta. «Hacemos una media y podemos decir que vamos en el buen camino y que vamos disminuyendo de forma paulatina», ha destacado Vázquez.
«CONTAMINANTE INVISIBLE, PERO REAL» De esta forma, la Xunta ha resaltado que la contaminación acústica es una de las alteraciones ambientales que mayor preocupación produce a nivel social, ya que afecta al bienestar tanto de las personas de los animales expuestos a ella.
Así, la conselleira ha explicado que el ruido es «un contaminante invisible, pero con efectos reales» que puede llegar a causar trastornos en la población –como problemas auditivos, insomnio y estrés, entre otros– y alteraciones en el comportamiento de distintas especies de fauna. Por ello, ha abogado también por promover hábitos que contribuyan a su reducción.

