La Policía Local ha logrado identificar y denunciar al responsable de la colocación reiterada de carteles en farolas de la calle Echegaray, en Pontevedra, que anunciaban la «recogida gratuita» de objetos de todo tipo (trasteros, muebles y electrodomésticos, entre ellos).
El infractor ha sido denunciado por incumplir la ordenanza municipal de residuos y se enfrenta a una sanción que oscila de los 80 a los 750 euros. Concretamente, atiende a una vulneración del artículo 68 de esta normativa municipal, que penaliza la colocación de elementos sin autorización visible en los espacios públicos.
Los hechos se remontan al pasado mes de enero, cuando una patrulla fue requerida tras detectarse la presencia de una persona colocando carteles en este vial, según relata el Ayuntamiento. Al llegar al lugar, los agentes comprobaron que todas las farolas de la calle y de las zonas límites habían sido empapelados con estos letreros, en los que se facilitaba un número de teléfono de contacto.
En un principio, los agentes intentaron contactar de forma oficial con el número de teléfono que figuraba en los carteles para identificar al responsable. Con todo, tras varias llamadas, estas fueron rechazadas o rematadas abruptamente. Ante esta situación, la Policía Local inició los trámites para solicitar a la compañía telefónica la titularidad de la línea.
Para agilizar la identificación, a mediados de marzo, el cuerpo policial decidió poner en marcha un dispositivo de comprobación. Un agente, haciéndose pasar por un ciudadano, contactó con el número de los carteles y concertó una cita con el anunciante para la supuesta recogida de unos objetos en la propia calle Echegaray.
A la hora y lugar acordados, se presentó un individuo acompañado por otra persona en una furgoneta, que estacionaron en las cercanías. Cuando los agentes se identificaron y le comunicaron el motivo de la intervención, el individuo, que se mostró «muy nervioso», negó en todo momento ser el autor de la huella de los carteles y afirmó que no tenían pruebas contra él.
Así y todo, uno de los agentes marcó el número de teléfono anunciado en los carteles en ese mismo instante y comenzó a sonar el teléfono móvil que el sospechoso llevaba en el bolsillo de su pantalón. Ante la evidencia, la Policía Local procedió a cursar el correspondiente acta de denuncia.

