El satélite Celeste IOD-1, desarrollado por GMV y Alén Space, con sede en Nigrán (Pontevedra), ha sido lanzado con éxito este sábado desde el complejo de lanzamiento 1 de Rocket Lab en Mahia, Nueva Zelanda.
Tal y como ha trasladado la entidad pontevedresa en una nota de prensa, los dos satélites se lanzaron a las 10.14 horas, en el marco del programa Celeste In-Orbit Demonstrator (IOD) de la Agencia Espacial Europea (ESA) y se separaron del lanzador aproximadamente una hora después.
Según ha expuesto Alén Space, Celeste es un programa destinado a demostrar las ventajas de una capa adicional de navegación en órbita terrestre baja (LEO) que complemente a Galileo y EGNOS, con el objetivo de «mejorar la precisión, la resiliencia y la seguridad» de los servicios de posicionamiento, navegación y sincronización (PNT) en Europa.
Así, el demostrador en órbita (IOD) es la primera fase del programa y permitirá validar en vuelo tecnologías clave de LEO-PNT antes de su posible despliegue operativo en el futuro.
La fase Celeste IOD se lleva a cabo en paralelo por dos consorcios europeos y comprenderá un total de 11 satélites más uno de reserva. GMV es responsable de la misión completa, incluida la definición y el diseño del sistema, los segmentos espacial y terreno, el segmento de usuario y las operaciones, para seis de los satélites demostradores.
Por su parte, Alén Space suministra las primeras plataformas CubeSat 12U y participa en la fabricación de varios componentes de las cargas útiles de los satélites que integran la constelación, aportando además su experiencia en metodologías espaciales avanzadas.
De esta forma, el programa Celeste comenzará con dos satélites demostradores, IOD-1 e IOD-2, para asegurar las asignaciones de frecuencia registradas y probar señales de navegación representativas hasta finales de año. El objetivo de la misión es demostrar la determinación autónoma y precisa de la órbita sin depender de infraestructura terrestre, así como señales de radionavegación más potentes en las bandas L y S desde la órbita terrestre baja.
Con Celeste se pretende «mejorar la resiliencia frente a las interferencias y ampliar los servicios avanzados de navegación», operando a altitudes de entre 500 y 560 kilómetros.
«La participación en Celeste supone un hito muy relevante para nosotros y refleja nuestra capacidad para contribuir a programas estratégicos de navegación a nivel europeo», ha destacado el director general de Alén Space, Guillermo Lamelas.

