Uno de los acusados de tratar de introducir en España para su venta material médico robado en hospitales europeos ha reconocido los hechos y ha aceptado un año de prisión. La otra procesada por estos hechos ha sido absuelta.
Así se ha acordado este viernes en la audiencia preliminar del caso, que ha acogido la sección sexta de la Audiencia Provincial de A Coruña, con sede en Santiago. Las partes han llegado a un acuerdo, por lo que no será necesaria la celebración del juicio.
Según esta conformidad, uno de los procesados ha admitido los hechos y ha aceptado un año de prisión, que se suspende durante 2 años con la condición de no volver a delinquir en este periodo. También deberá abonar una multa de 14.000 euros. La otra acusada ha sido absuelta.
Según el escrito fiscal, el material incautado en el aeropuerto de Santiago de Compostela era, en parte, material médico robado entre 2015 y 2019 en distintos centros médicos de Europa y Estados Unidos. En total, habían sido sustraídos 290 endoscopios cuyo valor podría ascender a 8,2 millones de euros.
En tres fechas de 2019 se constató la introducción en España, a través del Aeropuerto de Santiago de Compostela, de material sustraído para su distribución y comercialización en terceros países de Europa. En concreto, gracias a los números de serie, se comprobó que en los paquetes remitidos desde Colombia y México figuraban endoscopios sustraídos en una clínica de Pessac, en Gironde (Francia), en el hospital Humanitas di Rozzano de Milán y en un centro médico de Pensilvania.
Fiscalía considera que el condenado se dedicaba a la importación de esos endoscopios desde terceros países, Colombia y México, para su posterior venta en territorio español a empresas vinculadas al sector médico que a su vez volvían a vender estos productos a empresas o a clientes finales.

