Resonac Graphite Business Unit, con sede en A Coruña, se ha convertido en el primer productor mundial de electrodos de grafito en disponer de una Environmental Product Declaration (EPD) verificada, y certificar su metodología de cálculo de la Huella de Carbono de Producto (PCF) conforme a la norma internacional ISO 14067:2018.
Tal y como ha trasladado la compañía en una nota de prensa, la EPD verificada, que cubre los electrodos de grafito fabricados en las plantas de España y Austria, proporciona información ambiental «objetiva, comparable y verificada» sobre el impacto del producto a lo largo de su ciclo de vida.
Un hito que, han indicado, responde a la «creciente demanda» de las empresas siderúrgicas de disponer de «datos ambientales fiables que les permitan avanzar en su posicionamiento como proveedores de acero verde».
Además, de forma complementaria, la compañía ha certificado su metodología de cálculo de la Huella de Carbono de Producto conforme a la ISO 14067:2018, tras una revisión independiente realizada por TÜV Rheinland.
Este certificado avala que el método de cálculo utilizado es «científicamente robusto, coherente y aplicable de forma consistente» al portfolio de electrodos de grafito y connecting pins en las distintas entidades del grupo.
De esta manera, la combinación de ambas distinciones permite a los clientes «mejorar la calidad de su reporting ambiental, reforzar el cálculo de emisiones de Scope 3 y responder con mayor solidez» a los requisitos regulatorios y de mercado.
«La sostenibilidad no es solo reducir emisiones, es generar confianza. Con la EPD verificada y la certificación conforme a ISO 14067 reforzamos nuestro posicionamiento como proveedor de confianza y socio estratégico en sostenibilidad, ofreciendo a nuestros clientes datos ambientales fiables y comparables, que les ayudan a avanzar en sus objetivos de descarbonización», ha subrayado el presidente de la compañía, César Castiñeira.

