Agricultores, ganaderos y pescadores, así como los transportistas, tendrán un descuento de 20 céntimos por cada litro de combustible que reposten en sus vehículos, incluyendo camiones, autobuses, ambulancias o furgonetas, para amortiguar el impacto que el sector está recibiendo por las consecuencias de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Así lo ha anunciado el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el Consejo de Ministros extraordinario que ha aprobado un plan de 5.000 millones de euros en 80 medidas para paliar los efectos del conflicto en la economía española, que entrarán mañana en vigor tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
«Todos ellos son sectores que se están viendo muy afectados y son muy importantes para nuestro tejido productivo. Estos descuentos se activan para capear esta crisis y para contener, por supuesto, en todo lo posible, los precios de la cesta de la compra», ha explicado el presidente en rueda de prensa.
Además del descuento de 20 céntimos en los carburantes, los profesionales de la agricultura también podrán acceder a una ayuda equivalente para la compra de fertilizantes, que también se han visto afectados por la guerra y pueden desencadenar un aumento del precio de productos como el aceite.
A los carburantes también se les aplicará un descuento del IVA, que pasará del 21% al 10% mínimo que permite la Unión Europea, aunque este impuesto lo paga el consumidor final. Sánchez ha calculado que solo esta rebaja del IVA se traducirá en un descuento de hasta 30 céntimos, es decir, unos 20 euros por vehículo.
De esta forma, la ayuda será abonada por la Agencia Tributaria y las administraciones forales correspondientes en País Vasco y Navarra y, por ahora, será aplicable hasta el próximo 30 de junio.
El jefe del Ejecutivo calcula que el paquete de medidas aprobado para afrontar el impacto económico de la guerra en Irán, que contempla 80 medidas y que movilizará 5.000 millones de euros, beneficiará directamente «a los 20 millones de hogares» que hay en España y a tres millones de empresas.
Así, el Gobierno, para facilitar el acceso a la financiación, ha ampliado en 300 millones de euros la línea de créditos ICO-MAPA-Saeca de subvención de créditos, para el sector agroalimentario y pesquero.
Sánchez también ha anunciado que en este paquete de medidas anticrisis se dotará de mayores capacidades de supervisión y sanción a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) para que ninguna empresa que reciba ayudas contempladas en este plan «saque tajada» de la misma.
Las organizaciones agrarias han denunciado en las últimas semanas la «especulación» que estaban sufriendo por parte de diferente compañías tras dispararse los precios del gasóleo agrícola y reclamado que Competencia actuara para evitar esta situación abusiva y el fuerte impacto que estaban teniendo en sus explotaciones.
Así, Sánchez ha indicado que «se castigará con dureza» a las empresas beneficiarias de las ayudas que se aprovechan para su enriquecimiento de esta crisis o de las ayudas del Estado «que pagan con sus impuestos los ciudadanos».
«Es un dinero que pagan los ciudadanos con sus impuestos y debe volver íntegro a ellos. Por tanto, creo que un Gobierno y las autoridades competentes, lo que no podemos tolerar es que, por pura codicia, algunos intenten sacar tajada de esta guerra», ha enfatizado Sánchez.

