El alcalde de Monforte de Lemos, José Tomé, ha anunciado este viernes que, a lo largo de 2026, el Ayuntamiento convocará un concurso público para contratar la redacción del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) y ha manifestado su «voluntad decidida» a llevarlo a cabo.
«Hoy es uno de esos días que va a marcar un antes y un después para el futuro de Monforte», ha celebrado el regidor en una rueda de prensa. Este es el «primer paso» para sustituir «normas subsidiarias» de las que el municipio lucense ha dependido en los últimos 40 años al carecer de este documento.
De esta forma, el equipo de gobierno llevará al pleno del próximo 30 de marzo una partida presupuestaria destinada a la primera anualidad de estos trabajos, por un importe de 150.000 euros. Tras consultas realizadas a empresas especializadas, Tomé ha estimado en 859.100 euros el coste total previsto para su ejecución, que se realizará en seis fases durante 66 meses.
Estas fases irán desde la elaboración de la cartografía válida para todo el territorio municipal (fase 1) y la elaboración del borrador y el documento inicial estratégico (fase 2) hasta la confección del documento para su aprobación definitiva (fase 6).
El regidor ha pedido para ello la colaboración de todos los monfortinos y monfortinas y de las administraciones públicas, que tendrán que emitir informes sectoriales antes de llegar a la aprobación definitiva.
«Si los monfortinos me dan su apoyo para seguir siendo alcalde, Monforte tendrá PXOM, respondiendo al interés general para seguir creciendo en todos los aspectos, como viene ocurriendo en los últimos anos, que creo que ese es el objetivo de todos», ha manifestado Tomé, que ahora gobierna como concejal no adscrito después de acusaciones sexual.
«LA CIUDAD DEL FUTURO»
El alcalde pretende que el PXOM diseñe «la ciudad y los núcleos rurales del futuro», proyectar un «crecimiento armonizado» de Monforte y ordenar la «potencialidad industrial» del ayuntamiento para «seguir creciendo».
Entre los cinco objetivos resumidos por Tomé, también se encuentran la adecuación de las normas urbanísticas a la legalidad vigente y la evaluación de la ciudad y del medio rural en las últimas cuatro décadas.
Tomé ha lamentado que gobiernos anteriores «tiraran en el cajón» dos planes, cuyo coste cifró en 502.353,50 euros. Específicamente, se refiere al plan contratado por Nazario Pin (PPdeG) en 2003, paralizado en 2006 por Severino Rodríguez (BNG) sin llegar a resolver las alegaciones, y al contratado por este segundo 2008, que también fue retirado en fase de alegaciones en 2013.

