Los bomberos de Ferrol han anunciado en la tarde de este martes la paralización de las movilizaciones que venían manteniendo durante las últimas semanas tras el incendio de Recimil con un joven fallecido y un bombero con una pierna amputada, además de otras dos personas heridas graves.
Esta decisión llega tras los recientes anuncios de la Junta de Gobierno local, que el colectivo interpreta como un «avance en la dirección adecuada» para resolver el conflicto laboral y operativo que atravesaba el servicio.
La desescalada del conflicto se produce después de que el gobierno municipal comunicara la creación de dos figuras clave en el organigrama municipal: un coordinador de Seguridad y un jefe de Área de Seguridad. Estos puestos tendrán la tarea de centralizar la coordinación entre bomberos, policía y Protección Civil, una medida que el cuerpo considera fundamental para mejorar la planificación en el ámbito de la seguridad ciudadana.
Uno de los puntos determinantes para el cese de las protestas ha sido la confirmación de la llegada de nuevos efectivos, concretamente siete nuevos bomberos procedentes del proceso selectivo del año pasado, quienes ya han superado el reconocimiento médico y seis integrantes de la bolsa de empleo, vinculados a la oferta pública de empleo (OPE) de 2026, que permanecerán operativos hasta su incorporación definitiva.
Asimismo, los bomberos han valorado positivamente el compromiso para tramitar el paso del subgrupo profesional C2 al C1, una demanda histórica del colectivo, aunque han instado a la administración a actuar con «diligencia» para evitar demoras administrativas.
ESCENARIO DE CONFIANZA Y DIÁLOGO
A pesar del optimismo, el cuerpo advierte que todavía quedan cuestiones pendientes de resolución, especialmente en lo relativo a la definición de responsabilidades y la clarificación de los servicios mínimos que deben conformar la guardia.
No obstante, consideran que las medidas actuales permiten abrir una etapa basada en la negociación constructiva.
En un comunicado, los bomberos de Ferrol han querido agradecer explícitamente el «respaldo constante y masivo» de la ciudadanía durante las protestas, así como la solidaridad de otros cuerpos de bomberos de Galicia que se desplazaron a la ciudad para apoyarlos.
«Reiteramos nuestro compromiso con el servicio público y con la búsqueda de soluciones responsables y duraderas», concluye el colectivo, que prioriza ahora la estabilidad del servicio para garantizar la seguridad de los vecinos de Ferrol.

