El sindicato médico O’Mega irá adelante con la convocatoria de huelga indefinida de facultativos gallegos de Atención Primaria, que arranca este lunes y «no tiene final» previsto. Después de una larga negociación el pasado viernes, la organización acusó a la Consellería de «romperla» y el departamento, a su vez, pidió a O’Mega que se sumase al «acuerdo mayoritario» alcanzado con cinco sindicatos.
«La huelga no tiene final. El único final que tiene es que lleguemos a un acuerdo claro en un proceso en el que sabemos que hay una serie de situaciones que no se pueden realizar en los próximos días pero hay otras que sí», explica su portavoz, Manuel Rodríguez, a Europa Press.
Una de las principales reclamaciones es una agenda diaria de 30 pacientes en 5 horas, un cupo que la Consellería, durante las negociaciones, manifestó querer elevar a 35 –según el testimonio del sindicato–. «Después de 7 horas de negociación, llegamos a un acuerdo de 33. Pero resulta que, cuando se marchó la persona que había llegado al acuerdo, llegó la secretaria de la Consellería y dijo que no, que quedaba en 35», acusa Rodríguez.
El otro motivo por el que dieron por «rota» la negociación con el departamento autonómico fue que este les pidió como condición la «suspensión provisional» de la huelga. A esto el sindicato se negó al no tener «garantías de absolutamente nada»: «Y después de lo que había pasado con el cupo, no era para fiarse».
En base a su relato, la organización anunció a la Xunta que seguiría con su planteamiento del paro, pero que estaba dispuesta a negociar «todo el fin de semana», a lo que –en palabras de Rodríguez– la Consellería dio «excusas erráticas».
De este modo, siempre según la versión de O’Mega, canceló «unilateralmente» una reunión prevista para el lunes a las 11.00 horas: «Decidió que empezábamos de cero y que todo lo que habíamos acordado no quedaba nada». Por su parte, Sanidade defendió este sábado el «esfuerzo» realizado y pidió al sindicato que suscribiese el «acuerdo mayoritario», que ya se ha empezado a materializar.
OTRAS RECLAMACIONES
En este contexto, O’Mega mantiene su reivindicación de bajar el cupo a 30 y pide una agenda de contingencias, que contemple al «profesional que se va a quedar con la consulta 31».
Otro punto que considera «importante» es su desacuerdo con una de las medidas del acuerdo con el resto de sindicatos, que se traduce en que los sábados por la mañana pasen a «depender exclusivamente» de los puntos de atención continuada (PAC). «Proponemos algo que es muy sencillo: la voluntariedad», apunta Rodríguez.
Así, distingue entre aquellas reclamaciones que se pueden realizar «ya» y otras que necesitan ponerse en marcha en el medio o largo plazo. En esos casos, demanda que se firme un calendario que la Administración «actual y futura» se comprometa a cumplir.

