El Ayuntamiento de Ourense ha aprobado por unanimidad, en el pleno extraordinario y urgente celebrado este jueves, el levantamiento de un reparo formulado por Intervención –utilizado para suspender expedientes al detectar que no se ajustan a la legalidad– con respecto al pago de la nómina de una empleada pública, que «impide el procesamiento y pago de las más de 700 nóminas restantes de todo el personal municipal».
Así lo trasladaba la administración municipal en un comunicado para explicar que dicha sesión había sido convocada a causa de una «diferencia de criterios» entre la Viceintervención y el departamento de Recursos Humanos en relación a la nómina de la jefa de Gestión Económica Presupuestaria, la cual cuenta con una asignación temporal en funciones vigente hasta abril de 2026, según ha ratificado la concejala de Democracia Ourensana Tamara Silva en pleno.
Por un lado, Viceintervención sostiene que la empleada «debería percibir la retribución correspondiente a su plaza» como técnica de Intervención, un puesto adquirido el pasado 12 de enero, tal y como ha manifestado Tamara Silva.
Por otro lado, el departamento de Recursos Humanos discrepa de la anterior consideración, al defender la «vigencia y legalidad» de la asignación de funciones actual. Así, el regidor, Gonzalo Pérez Jácome (DO), ha decidido someter dicha discrepancia a pleno para «levantar el reparo y desbloquear el pago» del mes de enero, «ante el riesgo de que los 700 empleados no puedan percibir sus salarios en tiempo y forma».
«DEMONIZAR» A LOS FUNCIONARIOS
A pesar de que los partidos de la oposición –PP, PSdeG y BNG– han votado a favor de dicha resolución, los tres han coincidido en apuntar al alcalde por «no solucionarlo antes» y por «intentar demonizar a los funcionarios». «Al alcalde le interesa que estemos hablando de esto, porque él puede solucionar este problema antes de que se produzca. Es una forma de demonizar a los trabajadores, sin los cuales el ayuntamiento no funciona», ha lamentado la concejala socialista María Fernández.
Asimismo, el PSdeG local ha criticado que Pérez Jácome «es incapaz de pagar las nóminas» y le ha trasladado «dos opciones». «O bien delega las competencias en materia de personal por ser incapaz de gestionarlas, o bien dimite, porque es una cuestión única y exclusivamente política», han recalcado.
Asimismo, María Fernández ha acusado al regidor de «falacia» y ha señalado que «discrepancias técnicas las hay todos los días en todos los expedientes», incidiendo en la intención del alcalde de «desviar el tema de su absoluta incapacidad de gestión». «Al alcalde le interesa más insultar, maltratar y demonizar a los trabajadores públicos para su campaña electoral», ha sentenciado.
Algo en lo que también han insistido nacionalistas, que han lamentado una «perversión» que coloca a la oposición «en el disparadero». «Ahora nos coloca en la tesitura de o bien votar a favor del informe de Viceintervención y dejar que no cobren los trabajadores, o bien rechazarlo», ha destacado el portavoz del BNG local, Luís Seara.
En esta línea, Seara ha afeado que el gobierno municipal «aplique una vez más la fórmula DO» –de Democracia Ourensana, partido en el Gobierno– a través de un «proceso de demolición», según ha recalcado, liderado por Pérez Jácome para lograr el «desmantelamiento programado» de la administración.
«Este expediente es la demostración empírica de cómo el alcalde ha ido demoliendo el ayuntamiento, para lo cual necesita funcionarios dóciles y serviles que no cuestionen nada de lo que les pide. Este proceso de demolición comenzó desde que llegó usted a la alcaldía», ha añadido.
Asimismo, el portavoz municipal nacionalista ha lanzado un mensaje a los empleados públicos de la administración, para trasladar un voto favorable emitido «pensando en los trabajadores» y no «en el alcalde y su gestión». «Si esto se vuelve a reproducir no vamos a cerrar los ojos y tapar la nariz», ha incidido.
Así, también populares han insistido en que los funcionarios del ayuntamiento «tienen derecho a cobrar por el trabajo ya hecho» y han criticado al regidor por «manifestar públicamente» que «no cree en la función pública ni en los funcionarios de carrera». «En la administración pública existen los funcionarios para tener independencia en la labor política», ha añadido el concejal del PP local Javier Rodríguez-Novoa.
LA RESPUESTA DE JÁCOME
Por su parte, el líder de Democracia Ourensana y alcalde de Ourense, Gonzalo Pérez Jácome, ha acusado a PP, BNG y PSdeG de «acusaciones y mentiras». Por un lado, ha criticado a nacionalistas por «acusarlo de atacar a los funcionarios» y después «decir que hay algunos dóciles y serviles». «Usted los está menospreciando también», ha replicado Pérez Jácome al portavoz nacionalista.
Asimismo, ha apuntado a la concejala socialista María Fernández por manifestar «falacia de efecto parcial» al asegurar que «Jácome es incapaz de pagar las nóminas». «Claro, es como si tu tienes que ir a buscar a tus hijos y te escondo las llaves o te pincho las ruedas», ha señalado el alcalde.
En esta línea, ha lamentado que socialistas exijan su dimisión cuando «son un partido político negligente con los trenes», y ha señalado al Ministro de Transportes y Movilidad Urbana, Óscar Puente, que «no dimite ni a tiros». «Me dice que tengo que dimitir, a un alcalde por una discrepancia, teniendo a Óscar Puente que no dimite ni a tiros», ha afeado.

