Municipios gallegos, como Xermade (Lugo) y A Baña (A Coruña), ven «insuficiente» el acuerdo alcanzado entre la Xunta y la Fegamp para aumentar la aportación económica sobre el Servizo de Axuda no Fogar (SAF) progresivamente hasta los 18 euros la hora y reclaman que la financiación no recaiga en absoluto sobre los ayuntamientos.
Por su parte, Ponteareas (Pontevedra) –que demanda más financiación al Estado– celebra el acuerdo como una «gran noticia» que supondrá una «descarga considerable» de sus presupuestos, aunque ve como «ideal» que la financiación fuese completamente por parte de los Gobiernos central y autonómico.
En este contexto, la Xunta de Galicia y la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) han pactado una subida gradual de la aportación autonómica al SAF, por la que la parte autonómica ascenderá a 16 euros hora en 2026, 17 euros por hora en 2027 y 18 euros por hora en 2028.
XERMADE: «NOS SUPONE DEJAR DE HACER OTRAS COSAS»
El alcalde de Xermade (1.655 habitantes), Roberto García Pernas (PSdeG), ha calificado de «insuficiente» la subida y, aunque ha admitido que se trata de una «mejoría», el regidor ha insistido en que «aún así, el Ayuntamiento tiene que aportar más de 300.000 euros».
«Para un ayuntamiento rural de tanta superficie, con tantos servicios que hay que dar a los vecinos, a nosotros nos supone dejar de hacer otras cosas debido a ese esfuerzo tan grande que tenemos que hacer», ha aseverado en declaraciones a Europa Press.
Así, ha exigido que se cubra al 100% este servicio, «que es lo normal», y ha insistido en que los ayuntamientos «no tienen capacidad económica» para cubrir servicios como este. «Decimos que la gente tiene que quedarse en el rural pero si no hay servicios y no se facilitan las cosas la gente se marcha», ha concluido.
A BAÑA: «UNA AUTÉNTICA RUINA»
El alcalde de A Baña (3.239 habitantes), José Antonio Pereira Gil (PSdeG), mantiene una postura similar a García Pernas y también pide una financiación externa completa: «Nuestra posición va a ser seguir reclamando que los ayuntamientos, si quieren que prestemos el servicio o que lo organicemos, no tengamos que poner fondos propios».
En el caso de este municipio coruñés, aunque el acuerdo supone una «mejora», no será «sustancial» dado que seguirá teniendo que «poner lo que falta» y la prestación de este servicio seguirá ocupando una parte considerable de su presupuesto anual.
«Para nosotros, es una auténtica ruina hacer unas competencias impropias del ayuntamiento y, aún por encima, asumir la parte económica», ha criticado Pereira Gil.
PONTEAREAS: «ES UNA DESCARGA CONSIDERABLE»
Por su parte, la alcaldesa de Ponteareas (23.211 habitantes), Nava Castro (PPdeG), celebra el acuerdo como una «gran noticia» y considera que es una «descarga bastante considerable» para las arcas municipales: «Para nosotros es fundamental y este servicio es uno de los más demandados».
La regidora ponteareana diagnostica un «exceso de falta de cofinanciación», para el que, a su juicio, la aportación económica de la Xunta es una «ayuda bárbara»; sin embargo, reclama más dinero al Estado. «Si aportase algo, sí que daba para asumir el gasto necesario. Estamos atendiendo lo urgente», explica.
Preguntado por Europa Press por su opinión sobre la posibilidad de que los municipios dejasen de financiarlo, ha manifestado: «Sería lo ideal. Nosotros también estamos queriendo atender servicios que no son obligatorios y, si eso lo asume la Xunta y el Estado, el dinero que estamos gastando lo destinaríamos a atender a las personas que no son dependientes, pero necesitan de esos cuidados».

