La candidata a rectora de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) Alba Nogueira se postula al cargo decidida a «revitalizar» el espacio académico rodeada de un equipo «en el día a día» de la universidad: «Creemos que podemos impulsar esa visión desde abajo para hacer un cambio importante».
La situación de la vivienda estudiantil, la «infradotación» del campus de Lugo, los salarios «escasos» del nuevo profesorado y procedimientos de matriculación «farragosos» son algunos de los principales asuntos que intentará atajar.
Esta catedrática de Derecho Administrativo ha presentado este jueves ante los medios su candidatura y al equipo que la conforma en el Colegio Mayor Fonseca, un lugar escogido de forma «simbólica» debido a que se trata de una de las residencias públicas con las que cuenta la USC y uno de los asuntos en los que quiere poner el foco.
«Para nosotros, la cuestión de la vivienda como parte del bienestar de la comunidad universtiaria es un tema importante. Los servicios de vivienda de la universidad están algunos cerrados y hay muchas más necesidades de las que tenemos», ha expuesto.
Nogueira ve el coste de la vivienda como un factor del que «depende» el acceso a las universidades. A este respecto, ha fijado como una «prioridad» la reapertura de San Clemente, cerrada desde el curso 2021/22, y por lo que reclama a la Consellería una inversión de 5 millones de euros: «Es una rehabilitación iniciada que falta por terminar por falta de financiación».
Paralelamente, ya piensa en «otros posibles» espacios de Santiago para ampliar la oferta de alojamiento universitario en colaboración con el Consorcio, al que le require un «compromiso». Además, valora que se «podría explorar» una cesión a la USC de dos residencias de la Xunta de Galicia en Lugo, que, a su parecer, están «infrautilizadas».
También en materia de vivienda, se propone implementar un servicio de información sobre el alquiler autogestionado por el alumnado que, según ha apuntado, «existió en tiempos». «Creemos que, asesorados por personas académicas, pueda haber un servicio estudiantil de asesoramiento de los problemas habituales: ¿Qué pasa si no me devuelven una fianza?», ha ejemplificado.
DESTACAR EL PAPEL DE LUGO
«En Lugo hay una sensación de que muchas veces ha sido olvidado», ha opinado. Nogueira se propone, entre sus objetivos, corregir la «infradotación» de prestaciones de este otro campus, donde, tal y como señalad, servicios como comunicación, médico o normalización lingüística no cuentan con ningún personal.
A nivel administrativo, su propósito es realizar «una apuesta significativa» que modifique la organización actual. Pretende que todas las vicerrectorías sean ‘bicampus’ y que cada una de ellas cuente con dos personas: un vicerrector en Santiago o Lugo –en función del área– y una persona adjunta en la otra ciudad.
De esta forma, su pretensión es eliminar la vicerrectoría específica de Lugo. «No nos parece adecuada la idea de tener un delegado de campus porque, al final, no es una vicerrectoría con competencias de decisión de ningún ambito», ha explicado.
UN EQUIPO «EN EL DÍA A DÍA» DE LA UNIVERSIDAD
«Queremos hacer un cambio en la universidad para asegurar un futuro de la la USC», ha manifestado Nogueira, que perfila a su equipo como personas con conocimiento del «día a día», con ocupaciones diferentes, de «diferentes generaciones» y con presencia en hasta siete centros de investigación.
«Somos personas que estamos pulsando los problemas que tienen los grupos de investigación, de gestión en los decanatos o los problemas que hay de matrícula por procedimientos excesivamente farragosos, con exigencias documentales muy intensas. Creemos que podemos impulsar esa visión desde abajo para hacer un cambio importante», defiende la candidata.
Dentro de su diagnóstico, se propone «cambiar» el «desánimo» que considera que «impera» actualmente, donde observa desde la pandemia un «absentismo mayor» y una comunidad de personal «muy envejecida»: «Queremos recuperar el pulso de la universidad».
Por el momento, la candidatura está compuesta por: Teresa Rodríguez, en la cartera de sostenibilidad e infraestructuras; Daniel Lanero, en investigación e internacionalización; Margarita Estévez, en docencia y titulaciones; Óscar Rodil, en profesorado; Mónica Alzate, en estudiantado, bienestar comunitario y cultura; Mercedes Novo, en ciencia abierta, divulgación y sociedad; Natalia Paleo, en igualdad, y Romina García, en calidad y reforma administrativa.

