Alrededor de un centenar de personas se han concentrado este miércoles ante la Consellería de Sanidade, convocados por los sindicatos USO y UGT, para denunciar la «grave situación de inseguridad» que sufre el personal de seguridad privada en los centros sanitarios públicos de Galicia, «agravada por el incremento de agresiones, falta de medios, ausencia de protocolos eficaces y dejación de responsabilidades por parte de la Administración».
«Estamos un poco hasta las narices de tantas agresiones en el Sergas. Estamos reivindicando que no sigan atacando a nuestros compañeros y que pongan más medidas de seguridad, que cambien las condiciones que tiene el Sergas con los trabajadores de seguridad, que son más de 300 vigilantes en toda Galicia», ha demandado Juan Carlos Tajes, de UGT.
Concretamente, ha pedido una mayor coordinación entre centros por parte del Sergas, apuntando que no todos cuentan con la misma equipación, por ejemplo. Ha apuntado también que, dado que las dotaciones mínimas por centro de dos vigilantes son «recomendaciones», no se cumplen.
Por su parte, el secretario de organización de FTSP-USO Galicia, Javier Souto, ha señalado que ya han solicitado una reunión con la consellería, «de momento sin respuesta».
Además de una mejora en las condiciones de medios de protección, laborales y de remuneración, solicitan formar parte en las reuniones de coordinación de seguridad y de prevención de riesgos laborales, «como lo hacen los delegados o la representación sindical de los sanitarios».
Además, ha avanzado que para los días 21 y 28 de enero tienen previstas más concentraciones si antes no obtienen una respuesta por parte de la Administración sanitaria.
Por último, ha insistido en que vienen detectando, no solo un aumento de las agresiones, sino que estas son de mayor gravedad y ya habituales en el día a día de los vigilantes de seguridad. Por ello, remarcan que es necesario que Sanidade aumente las dotaciones de los contratos.

