El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, ha negado la existencia de un problema «estructural» en el servicio Materno Infantil del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO) y ha asegurado que el traslado del servicio busca «generar tranquilidad».
«El Materno Infantil no tiene un problema realmente estructural, sino que tiene un problema con los dobles techos», ha asegurado el conselleiro este miércoles, tras reunirse con distintos cargos del Área Sanitaria después de que el pasado sábado se desprendiese parte del techo del servicio.
En este sentido, la subdirectora de Inversións del Sergas, Belén Suárez, ha apoyado sus palabras y ha explicado que la edificación tiene una estructura de hormigón estable, en el que la complicación se sitúa en el anclaje del falso techo: «Es un edificio seguro, pero hemos decidido adelantar una decisión que ya se había tomado de cara a hacer un edificio moderno, para el futuro, adaptado a las necesidades que tienen los edificios sanitarios a día de hoy».
Gómez Caamaño ha confirmado que la próxima semana «empezarán a realizarse los primeros traslados», pero la total reubicación durará en torno a dos o tres meses, por lo que estará finalizada de cara al verano.
Más en detalle, el gerente del Área Sanitaria de Ourense-Verín-O Barco de Valdeorras, Santiago Camba, ha indicado que «los primeros servicios en trasladarse serán obstetricia y ginecología», que se ubicarán en la primera planta del Cristal, lo que «conllevará otros traslados internos, y después se hará el traslado de la parte infantil a la cuarta planta» del mismo edificio.
SANIDADE CONTRADICE A LA COMISIÓN DE CENTRO
Además, frente a lo dicho el martes por la comisión de centro del CHUO, el conselleiro de Sanidade ha manifestado rotundamente este miércoles que «las obras del nuevo edificio no están paralizadas».
«Hubo un cambio de actitud constructora ante el hospital Materno Infantil. Yo no estaba de aquellas, pero hace un año se tomó la decisión de que no valía la pena reformar, sino que lo mejor era demolerlo y hacer otro», ha explicado Gómez Caamaño, ante la ralentización del proceso.
En un comunicado posterior, la Xunta destaca que trabaja «intensamente» en la renovación del CHUO, al que destina 52 millones de euros para la construcción del nuevo edificio de hospitalización y el Hospital Materno Infantil, que empezará, como muy pronto, a mediados de 2026.
Una vez que finalicen las obras del edificio de hospitalización, los servicios del Materno Infantil se reubicarán allí provisionalmente. Se espera, por el momento, que tarden doce meses y «en pocos días comenzarán a coger ritmo».