Los médicos forenses han declarado que los dos ancianos asesinados en Arzúa (A Coruña) fallecieron a causa de las cuchilladas que presuntamente le atestó su cuidadora, la misma que supuestamente hirió a suegro.

Ante el jurado popular que juzga estos hechos ocurridos en julio de 2016, los médicos forenses han explicado que ambos cuerpos fueron víctimas de un acuchillamiento. En el caso del anciano, tenía una única cuchillada mortal en el cuello. Mientras, su mujer presentaba «varias cuchilladas», por diferentes partes del cuerpos, algunas de estas heridas eran de «tipo defensivo», según los forenses.

En ambos casos la causa de la muerte fue el acuchillamiento. Además, los peritos forenses también han indicado que el arma con el que se cometió el crimen es «compatible» con el cuchillo encontrado en la vivienda de la mujer. Un cuchillo jamonero de 25 centímetros que presuntamente la mujer cogió de su hogar.

En esta misma sesión también ha declarado la psiquiatra que valoró a la acusada tras el suceso, ha asegurado que la mujer le reconoció que «sabía lo que había hecho, pero que no recordaba los detalles».

En la primera sesión del juicio, la acusada, que se enfrenta a una pena de 43 años de internamiento en un psiquiátrico, se acogió a su derecho a no declarar. La mujer recibía tratamiento psiquiátrico desde el año 1994 por diagnóstico de esquizofrenia diferenciada.

El juicio está previsto que finalice mañana con la lectura de los informes de las partes y la entrega del veredicto al jurado.