El Área Sanitaria de Lugo, A Mariña y Monforte de Lemos ha negado este miércoles que el Hospital Universitario Lucus Augusti (HULA) haya sufrido o esté sufriendo «ningún colapso» en las urgencias, asegurando que el centro dispone de camas suficientes para atender a los pacientes que las necesitan, por lo que ha acusado al BNG de usar la sanidad como «instrumento político».

Así ha respondido el Servizo Galego de Saúde (Sergas) a las declaraciones vertidas por la diputada nacionalista Olalla Rodil, que ha pedido explicaciones a la Xunta por la situación vivida en los últimos días en el hospital donde, según ella, los enfermos tuvieron que esperar en los pasillos a que hubiese camas disponibles.

«El HULA en estos momento no tiene escasez de camas. La capacidad de respuesta del hospital es muy buena y no hay graves problemas de esperas en el servicio de urgencias para poder acceder a una cama e ingresar, más allá de lo normal en esta época del año», ha asegurado el Área Sanitaria.

En este sentido, han reivindicado que no es cierto que se acumulen pacientes o que estos tengan que esperar mucho tiempo para poder subir a planta.

«Pese a que tradicionalmente esta es una de las épocas del año con mayor presión asistencial debido a las afecciones respiratorias, con más pacientes que acuden a los distintos servicios de urgencias y más ingresos, especialmente de pacientes crónicos que ven descompensada su patología, aún así el HULA no está registrando problemas de camas y todo paciente que necesita hospitalización en este centro sanitario es ingresado en el menor tiempo posible», ha añadido la dirección.

Además, han puesto en valor que el servicio de urgencias dispone de los medios técnicos y humanos «dimensionados» para hacer frente a estos picos de actividad que se registran habitualmente en esta época del año, que ya se contempla en el Plan de Contingencia frente a la gripe que tiene en marcha el hospital desde hace varias semanas.

«Hablar de colapso cuando la situación asistencial no es esa en absoluto es algo muy grave y solo busca generar malestar entre la población empleando la sanidad pública como instrumento político», ha sentenciado.