La provincia de Lugo está siendo la más afectada por el temporal que azota Galicia, especialmente en lo que respecta a la acumulación de lluvias y desbordamiento de ríos, habiéndose registrado incidentes en todo el territorio.

La Diputación de Lugo está trabajando en las 83 carreteras provinciales afectadas por las fuertes lluvias y nevadas que están produciéndose estos días a causa de los temporales. Así mantiene desplegados 62 operarios y 40 máquinas y vehículos para paliar los efectos.

Este dispositivo trabaja en 11 municipios de la Montaña y la Ribeira Sacra. Los ayuntamientos afectados soy Vacía, Becerreá, Folgoso do Courel, A Fonsagrada, Cervantes, Navia de Suarna, Negueira de Muñiz, As Nogais, Pedrafita do Cebreiro, Quiroga, Ribas de Sil y Samos.

En las vías de estos municipios se transita con dificultad, y además están cerradas por caídas de árboles y desprendimientos 6 carreteras de 5 ayuntamientos de la Terra Chá.

Así, siete centros lugueses decidieron cerrar sus puertas este martes. Se trata del CFEA de Becerreá (Becerreá), el CPI de Cervantes (Cervantes), el CPI Poeta Uxío Novoneyra (Folgoso do Courel), el CEIP de Negueira de Muñiz (Negueira de Muñiz), el CEIP de As Nogais (As Nogais), el CEIP de Samos (Samos) y el CEIP Eduardo Cela Vila (Triacastela).

INUNDACIONES EN TERRA CHÁ

La peor parte se la está llevando la zona de A Terra Chá. En Begonte una docena de casas se han visto afectadas por las inundaciones y se ha organizado el rescate de tres familias con una zodiac, según ha ratificado el alcalde de la localidad, José Ulloa, a Europa Press.

Según sus palabras, la situación es «preocupante» en la localidad, como también refleja el corte registrado en la N-VI, a la altura del kilómetro 523, a causa de la presencia de un socavón y su anegamiento.

Además, el 112 informó en la mañana de este martes de que una mujer se quedó atrapada en un coche en un cambio de rasante por la crecida del río. Según ha indicado el alcalde, aún era de noche y la mujer, que consiguió salir por sus propios medios, no tenía la visibilidad suficiente. SITUACIÓN COMPLICADA EN LA MARIÑA

La Mariña lucense, donde se mantiene la alerta naranja, también se está viendo muy afectada por los efectos de Fien. La alcaldesa de Viveiro, María Loureiro, ha relato que «por la noche se dieron las primeras inundaciones» y que los servicios de emergencia, protección civil y policía local «llevan trabajando y atendiendo a los vecinos afectados todo el día».

Según ha relatado la regidora local, la parroquia de Landrove es una de más afectadas por el temporal, al haberse desbordado el río que la transita. De este modo, se han «cortado viales, inundado casas y restringido accesos a viviendas».

En está localidad, los valores del viento también se han disparado y el medidor instalado en Penedo do Galo registró una racha de 128,2 km/h durante la madrugada del martes.

DESBORDADO EL RÍO MIÑO

Mientras tanto, en Lugo ciudad el río Miño se ha desbordado. El concejal de Medio Ambiente, Miguel Fernández, ha pedido «prudencia y extremar las precauciones en todo tipo de desplazamientos, así como evitar riesgos innecesarios».

Así, en el Ayuntamiento han apuntado que disponen de cinco toneladas de sal y cuentan con mecanismos como «cuchillas quitanieves para las carreteras y calles que pudieran verse afectadas en las próximas horas».

PRIMERAS NEVADAS

En Pedrafita su alcalde, Jose Luis Raposo, ha explicado que el dispositivo de emergencia «lleva funcionando desde la noche del lunes y no se han registrado desperfectos reseñables». Así, ha asegurado que «hay que ayudar a algún vecino con los recados o ir a la Farmacia, pero por ahora tranquilidad».

Asimismo, ha apuntado que «la circulación sigue con normalidad y no nieva de manera preocupante». El regidor, aún así, ha llamado a la cautela y ha subrayado que «lo peor, dicen, llegará esta tarde noche, esperemos que no sea para tanto y que podamos seguir con normalidad».

INCIDENCIAS MENORES

En otras zonas de la provincia se han registado incidentes de menor calibre y la situación, por el momento, es menos alarmante. Es el caso de Chantada donde su alcalde, Manuel Varela, ha indicado que «hay algo de viento y lluvia, pero nada llamativo».

Situación similar viven los vecinos de Pobra do Brollón sin incendentes de gran calibre. El tráfico en la carretera LU-P-4713 tuvo que ser cortado anoche por un desbordamiento del río Sar, pero ya fue restablecido a primera hora de este martes.

Con todo, el regidor local, Xosé Lois Maceda, ha llamado a la prudencia y ha advertido que con la previsión de nieve de este martes «es probable que se vuelva a cortar».

Aunque sin incidentes de consideración, durante la tarde de este lunes, A Veiga, en Outeiro de Rei, se quedó sin luz en todo el pueblo. El 112 Galicia recibió el primer aviso diez minutos antes de las 21,00 horas.