A Mesa pola Normalización Lingüística ha lanzado la campaña ‘Polo seu nome’ que tiene como objetivo movilizar a la población por la restauración de la toponimia en navegadores y aplicaciones de mapas digitales.
«La movilización social es la principal herramienta para conseguir avances para el gallego, desde la oficialidad a la toponimia o su uso en todos los ámbitos de la vida», ha afirmado el presidente de la entidad, Marcos Maceira.
De esta forma, según ha indicado la organización en un comunicado, la campaña reclama a las compañías de mapas digitales y navegación la restitución de la toponimia en sus aplicaciones.
Para ello deberán señalizar los lugares únicamente «con las formas gallegas, legítimas y oficiales», así como el uso como base de datos fiable y válida la incluida en el nomenclátor oficial en Galicia.
La campaña, que ya está en la web y en redes sociales y que llegará también a los ayuntamientos, al Parlamento gallego y al Congreso, se acompañará de acciones de todo tipo «incluidas las judiciales», para «salvaguardar derechos que tanto constó conquistar y que hoy están siendo puestos en cuestión».
El objetivo es que la sociedad y el conjunto de poderes públicos «actúen decididamente» ante estas empresas para que se corrijan y restituyan todas las denominaciones deturpadas».
«HUELLA LINGÜÍSTICA DE UN PUEBLO»
«La toponimia es una huella lingüística de un pueblo sobre el territorio en el que históricamente se desarrolló, es una evidencia de su existencia y fuente de conocimiento de esta lengua y cultura», ha explicado el presidente de la organización y ha remarcado el caso de Google Maps o Apple Maps.
Asimismo, ha incidido en que el deterioro de los nombres de los lugares se reproducen también en redes sociales o en páginas web y que «llega a extremos» en que los envíos de mensajería «no se reciben» en su destino por el nombre oficial al no coincidir con la forma «deturpada», que «solo existe» en los mapas de las aplicaciones.
A Mesa ha puntualizado sobre el caso de la Ría de Ribadeo que fue propuesta por el gobierno de Asturias a la que tanto la organización como la Plataforma de Mariños de Ribadeo presentaron alegaciones de forma conjunta y está dispuesta a «defender donde sea necesario» el nombre gallego y único legítimo como único oficial.

