La Xunta ha dado este jueves luz verde al convenio con la Asociación Solidariedade Galega co Pobo Saharauí (Sogaps) para volver a desarrollar el programa ‘Vacacións en paz’, por el que 110 niños saharauis pasarán el verano en casas de acogida en Galicia.

Tal y como ha destacado el presidente gallego, Alfonso Rueda, al término de la reunión semanal de su Gobierno, este programa vuelve después de dos años de parón, ya que no se pudo desarrollar ni en 2020 ni en 2021 debido a la pandemia de la covid-19, aunque la Xunta mantuvo la cuantía del acuerdo para poder enviar alimentos y asistencia sanitaria a los campamentos de refugiados en Tinduf (Argelia).

Además, Rueda ha subrayado que la Administración autonómica anticipará la totalidad de los fondos a la asociación para que no tenga que asumir «ningún tipo de coste» en la organización de los desplazamientos de los niños.

El presidente de la Xunta ha agradecido la vuelta de ‘Vacacións en paz’ porque permitirá que los menores, además de conocer «la cultura y la solidaridad» de Galicia, podrán vivir un verano fuera de estos campamentos con condiciones meteorológicas «complicadas», donde las temperaturas «llegan a los 50 grados».

ACUERDOS PARA SERVICIO DE COMEDOR

Por otra parte, también en clave social, el Gobierno gallego ha aprobado renovar los convenios de colaboración firmados con los ayuntamientos de Manzaneda (Ourense), Oroso (A Coruña) y Vilalba (Lugo) para financiar el comedor escolar de un total de 193 usuarios para los próximos cursos 2022/23 y 2023/24.

Del mismo modo, la Xunta ha autorizado revalidar el acuerdo con la Diputación de Pontevedra, por un importe de casi 20.000 euros, para apoyar este mismo servicio en el Centro de Educación Especial Pontevedra, que gestiona la institución provincial.

EXPROPIACIÓN

En otro orden de cosas, el Consello ha dado luz verde al decreto que declara la utilidad pública y la urgente ocupación de los terrenos necesarios para las obras de acondicionamiento de la carretera autonómica PO-234, entre Laxoso, en Cerdedo-Cotobade, y el cruce de Portasouto, en Ponte Caldelas.

La actuación costará algo más de un millón de euros que aportará la Administración autonómica.