Juan Padín, el patrón del pesquero gallego ‘Villa de Pitanxo’, que se hundió el pasado 15 de febrero a 450 kilómetros de Terranova (Canadá), ha asegurado que otro de los tres supervivientes a la tragedia, Samuel Kwesi, miente en su versión de lo ocurrido y ha mantenido que una parada repentina del motor fue la causa del naufragio.

Un día después de la declaración de los tres únicos supervivientes del suceso, que se saldó con la vida de 21 personas, se ha conocido más sobre las versiones vertidas ante la Audiencia Nacional.

Así, según fuentes consultadas por Europa Press, Padín, con una actitud «tranquila y templada», ha mantenido a groso modo su versión de los hechos, asegurando que una parada repentina del motor fue la causa del naufragio, ya que el barco quedó a la deriva en medio del temporal.

De esta manera, ha asegurado que el testimonio de Samuel no se ajusta a la verdad, ya que el marinero ha indicado que el aparejo se había quedado embarrado en el fondo del mar, lo que propició que comenzase a entrar agua en el barco y finalmente se parase el motor.

Sin embargo, Padín ha reiterado que lo que ocurrió fue una parada repentina del motor, lo que provocó la entrada de agua. No obstante, ha reconocido que una hora antes sí se había producido el embarre al que se refiere Samuel, pero según él no fue la causa del accidente, ya que se solucionó y se continuó pescando.

Para explicar su versión, ha indicado que en los documentos que recogen la velocidad del buque en cada momento se puede observar que en ocasiones el barco iba a una velocidad u a otra minutos antes de su hundimiento (1 ó 4 nudos). Tal como ha subrayado en su declaración, esto no podría suceder si el aparejo estuviese embarrado en el fondo del mar, ya que el barco no podría desplazarse.

Pese a ello, el capitán no ha sabido explicar por qué no se usaron las bengalas de alerta y ha indicado que pese a haber una manta térmica no fueron capaces de cogerla para utilizarla.

Preguntado por la posibilidad de encender el motor auxiliar, el capitán ha dejado claro que sí se podría haber hecho, pero de eso se encarga la sala de máquinas y que habría tardado entre 15 y 20 minutos y «no hubo tiempo» porque «fue todo muy rápido».

También ha dicho que él si dio la orden de ponerse los trajes de supervivencia, que había hasta 31 para 24 tripulantes, pero son los marineros los que tienen que cogerlos y ponérselos.

DECLARACIÓN DE SAMUEL

Por su parte, Samuel también ha mantenido sus declaraciones previas aunque, según fuentes jurídicas consultadas por Europa Press, hubo algún matiz diferente. Además de asegurar que la causa del hundimiento no fue una parada del motor, ya que esta se produjo tras la entrada de agua por el embarrado del aparejo, Kwesi ha asegurado que tampoco se había hecho un simulacro en caso de catástrofe.

Preguntado sobre si en el barco había algún cuadro orgánico que explicase qué hacer en caso de que hubiese un naufragio, en un primer momento Samuel lo negó, pero más adelante sí reconoció la existencia de este documento en el buque.

EDUARDO RIAL

Pese a todo, el declarante que, según las fuentes consultadas por Europa Press, ha incurrido en más contradiciones fue Eduardo Rial, sobrino del capitán del ‘Villa de Pitanxo’ y tercer superviviente de la tragedia.

En este sentido, incluso el Fiscal llegó a llamarle la atención por el relato que estaba contando, debido a que en su propia declaración se contradecía. Uno de esos momentos fue cuando aseguró que los trajes de supervivencia flotaban y que había visto en el mar alguno, pero luego en otra pregunta dijo que no, que solo había visto chalecos.

Además, en su declaración hubo muchos aspectos de la madrugada del pasado 15 de febrero que no recordaba, como quiénes de sus compañeros habían cogido el traje de supervivencia, ya que aseguró que había visto a varios de los marineros con ellos en la mano, pero no se encontró ningún cuerpo con él puesto. Cabe recordar que solo Padín y Rial los tenían puestos.

Pese a dar una explicación similar a la de su tío, el juez le llamó la atención en varias ocasiones por alterar la voz y por el trato que estaba dando al Fiscal, al que trataba de ‘tú’.

ADMITIDA LA QUERELLA CONTRA EL PATRÓN

Tras todo ello, este martes se ha conocido que el juez de la Audiencia Nacional (AN) Ismael Moreno ha admitido a trámite una querella de familiares de los 21 fallecidos por el hundimiento en aguas de Terranova del ‘Villa de Pitanxo’ contra el patrón del barco, Juan Padín, y la armadora, Pesquerías Nores Marín, por presuntos delitos de homicidio por imprudencia grave, contra los derechos de los trabajadores y encubrimiento.

Moreno, en un auto del 31 de mayo al que ha tenido acceso Europa Press, ha decidido admitir la querella solo con respecto a Padín y la armadora, pero ha excluido a Eduardo Rial, el sobrino del patrón, porque ya había sido citado a declarar este lunes en la AN, «sin perjuicio de lo que resulte de las diligencias a practicar», según señala el titular del Juzgado Central de Instrucción Número 2.

Fuentes jurídicas han comunicado a Europa Press que el juez Moreno es el competente para tramitar esta querella, que fue presentada el pasado 26 de octubre, hasta que decida si plantea o no una cuestión de competencia al Tribunal Supremo. Según el auto, la Fiscalía se opuso a la petición de imputar a Eduardo Rial.

Cabe recordar que la Audiencia Nacional trató de remitir la causa al Juzgado de Instrucción de Marín, por ser la localidad donde radica el puerto base del navío. No obstante, dicho juzgado pontevedrés rechazó la inhibición, al entender que los supuestos delitos que se investigan fueron cometidos en aguas internacionales.

Tras su declaración este pasado lunes, Moreno ya prohibió salir de España a Padín. El juez de la Audiencia Nacional también ordenó retirar el pasaporte a Padín y le impuso las obligaciones de comparecer cada quince días en sede judicial y permanecer localizado.