Más de doscientos trabajadores de Correos Galicia se han manifestado este viernes en Santiago de Compostela en el marco del tercer día de huelga convocados por los sindicatos UGT y CC.OO. para denunciar «la privatización» de la compañía.

Los trabajadores, ataviados con camisetas amarillas –color corporativo de la empresa– se han concentrado frente a la oficina central de Correos en Santiago, en la céntrica Rúa do Franco, para después desplazarse hasta la Praza do Obradoiro.

Según ha notificado Correos en un comunicado, la actividad del día se desarrolla con normalidad y la atención al usuario no se ha visto afectada por la huelga que, según la compañía, ha tenido un seguimiento, en el turno de mañana, del 13,36%, mientras que los sindicatos, aunque no han dado cifras concretas, han señalado que el seguimiento de la huelga es «un éxito».

En declaraciones a los medios, el representante de CC.OO., José Antonio Pensado, ha criticado que la situación de la compañía «ha empeorado en los últimos años» y ha denunciado que «no se cubren las ausencias por vacaciones, bajas médicas o días de libre disposición». Así, ha señalado que la parte más perjudicada es el rural, donde «se precariza el empleo» y eso trae consigo una «pérdida de calidad del servicio».

Además, la representante de UGT Correos, Elvira Macías, ha defendido que «el servicio público de Correos es tricentenario» y ha lamentado que el presidente, Juan Manuel Serrano, «quiere tirar a la basura 300 años de historia».

Macías ha asegurado que los trabajadores están «hartos» y ha expuesto que la empresa «no se puede seguir descuartizando». «Estamos en precario, las nóminas se están pagando con préstamos, los edificios se están vendiendo porque hay déficit, pero los grandes dirigentes cobran bonus», ha denunciado.

En esta misma línea, ha explicado que cada vez tienen menos carga de trabajo porque «se ha desviado la mayoría a la filial», Correos Express, «que tienen autónomos y sale mucho más barato». Por eso, ha vuelto a insistir en que la compañía se encamina «hacia una privatización» y que, «tras dividir la empresa en tres módulos», «es más fácil de vender».

Por otra parte, ha censurado que en estos momentos hay más de un 40% de la plantilla con contratos a media jornada. Una situación que, a su juicio, «no se puede aguantar, sobre todo con un gobierno progresista que defiende la calidad del empleo».

En la manifestación, encabezada por sindicalistas que portaban una pancarta con el lema ‘Es el momento. En defensa del servicio postal público. Contra el desguace de Correos’, también se han escuchado consignas y cánticos como ‘Correos no se vende, se defiende’ o ‘Más carteros y menos paqueteros’.

CORREOS NIEGA PRIVATIZACIONES

Ante estas reclamaciones, Correos ha desmentido en un comunicado las acusaciones sindicales y ha defendido que «no existe ningún plan de privatización en la compañía», aunque reconoce que sí está «inmersa en un proceso de transformación de su modelo de negocio, sin privatización ni despidos».

En este sentido, Correos ha afirmado que el objetivo es generar los ingresos que reviertan «una situación de pérdidas de envíos postales agravada por la situación de la pandemia» (en 2021, 212 millones menos que en 2020, año en el que se enviaron 500 millones de envíos menos que en 2019). Así, explica que este «proceso de transformación» gira entorno a tres ejes: la diversificación de servicios, la internacionalización y una mejora de la eficiencia.

La compañía también ha desmentido que haya un trasvase de actividad de Correos a Correos Express y ha argumentado que se trata de «una colaboración» que se sitúa «dentro de las habituales sinergias generadas por la actividad» y que «están perfectamente delimitadas en la normativa aplicable al Grupo Correos».

Asimismo, ha indicado que Correos «no está cerrando ninguna oficina ni centro de distribución» y ha reivindicado que «la adecuación de la estructura de distribución para ser más eficientes, sin merma de la calidad, es una obligación como operador público y no produce ningún desmantelamiento ni debilitamiento del servicio»

NUEVAS MOVILIZACIONES

Los sindicatos han asegurado este viernes que, pese a que la huelga de tres días iniciada el miércoles finaliza, continuarán con las movilizaciones.

Entre ellas, Pensado ha comunicado que habrá una concentración en Madrid, en la Plaza Castilla, el próximo viernes día 10 de junio. «Vamos a seguir con la presión hasta que el Gobierno nos financie con lo que realmente nos corresponde y hasta que el Gobierno se siente a negociar con los sindicatos y no solo con una parte del personal», ha recalcado.

FEGAMP

Sobre esta cuestión, el presidente de la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), Alberto Varela, ha señalado «la disposición» de la entidad para «escuchar y buscar soluciones» para «todas las cuestiones que haya que mejorar».

En todo caso, el también regidor de Vilagarcía ha destacado el «esfuerzo muy importante por suplir servicios bancarios» que hace Correos, por ejemplo, en ayuntamientos de medio rural.