La conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, ha esgrimido un informe de los servicios jurídicos para indicar que «por imperativo legal» la naturaleza de los acuerdos adoptados por el Consello Galego de Medio Ambiente (Cogamads) solo pueden ser dictámenes y consultas. Con todo, se ha comprometido a trasladar la preocupación sobre la adjudicación de concesiones eólicas al Gobierno central.

Las tres asociaciones ecologistas con representación en este órgano consultivo han plantado, «por higiene democrática», este consejo hasta que la Presidenta se avenga a debatir unas propuestas sobre la eliminación de los informes de impacto ambiental para la instalación de parques eólicos.

Este asunto se remonta a enero de este año, cuando en la reunión del día 26, la conselleira, según denunciaron las asociaciones ecologistas, «abandonó» la reunión sin que se abordasen sus peticiones, en un corte «abrupto» del encuentro.

Aunque en la de este 31 de mayo no estaban las asociaciones, según ha informado la consellería, Ángeles Vázquez «aceptó la petición» de trasladar al Gobierno central «la preocupación que está generando» la eliminación de la participación pública en la tramitación de ciertos parques eólicos, en vigor por decreto ley desde marzo (y que ahora se tramita como proyecto legislativo).

Vázquez también informó de la petición de las asociaciones para incluir la votación sobre la paralización de proyectos eólicos en Galicia y la derogación de las leyes autonómicas reguladoras de su tramitación.

Sin embargo, el informe solicitado a los servicios jurídicos por parte de la secretaria –según informó– apunta que la naturaleza de los acuerdos adoptados por un órgano de consulta y asesoramiento como este «no pueden ser otra que la de informes o dictámenes, motivo por el que queda excluida cualquier función de decisión» y, por la que, de igual manera, «no se pudieron incluir en el orden del día las votaciones de las propuestas».

El Sindicato Labrego Galego (SLG) ha denunciado, a través de un comunicado, que la conselleira con «un denso y farragoso argumentario basado en culpar al PSOE de la desproporcionada ola de solicitudes de polígonos eólicos, senegó a permitir un pronunciamiento público» sobre esta cuestión del Consello Galego de Medio Ambiente.

Además de un pronunciamiento en forma de acuerdo sobre la «necesidad de la paralización de los informes y concesiones de parques eólicos», se volvió a pedir la promoción de un «cambio legislativo» –para cambiar la la eliminación de los informes preceptivos– y encargar un informe sobre el encaje actual del modelo energético.

La reunión de este martes, dirigida telematicamente por la conselleira, también aprobó «por amplia mayoría» el acta del encuentro del 26 de enero –del que las asociaciones ecologistas denunciaron que terminó de forma «abrupta» y sin abordar las cuestiones que planteaban–.

PLANTE ECOLOGISTAS

Los vocales de Adega, la Federación Ecoloxistas Galega (FEG) y la Sociedade Galega de Historia Natural (SGHN), representantes ecologistas en el Consello Galego de Medio Ambiente e Desarrollo Sostible, han comunicado a la Presidencia de este organismo consultivo la intención de no seguir participando en las reuniones mientras «no se debatan y voten» en el pleno las propuestas sobre las problemática eólica.

En este sentido, en un comunicado conjunto, estas asociaciones ecologistas han lamentado que sus propuestas presentadas en una sesión anterior han sido «reiteradamente ignoradas» por la conselleira de Medio Ambiente, Ángeles Vázquez, quien justificó publicamente en su día que estas cuestiones no eran competencia de este organismo, como se esgrimió este martes de nuevo.

En la reunión del Cogamads del pasado 26 de enero, varios vocales solicitaron debatir y someter a votación en el pleno la necesidad de una moratoria del actual plan sectorial eólico de Galicia, así como la derogación de las leyes 5/2017 y 9/2021; al margen de la elaboración de un informe sobre el encaje del actual modelo energético en la sostenibilidad y la resiliencia del territorio gallego.

Sin embargo, censuran, la conselleira «eludió tramitar» estas solicitudes, «abandonando precipitadamente» la reunión e incluso «dejando sin tratar» el último punto del orden del día, «ante la sorpresa y protestas» de los representantes de las organizaciones ecologistas.

QUE CONSTASE EN ACTA

Los vocales de las asociaciones ecologistas pidieron, entonces, que constase en acta las dos solicitudes de votación realizadas y las «irregularidades en el cierre abrupto» de la sesión, así como la convocatoria, a la mayor brevedad posible, de un pleno extraordinario para tratar las propuestas «bloqueadas por la presidencia».

Los ecologistas denuncian que el acta aportada por la secretaría del Cogamads «en absoluto» refleja estos hechos y en el orden del día de la nueva reunión (que se pospuso y quedó finalmente para este martes) «tampoco figuran» las cuestiones solicitadas ya el 26 de enero, cuya acta fue aprobada este martes.

La decisión de ausentarse de las reuniones de este organismo consultivo se mantendrá mientras «la conselleira siga incumpliendo su reglamento, censurando el debate e impidiendo el derecho a voto» de sus miembros. Así, argumentan que es una cuestión de «higiene democrática y respeto por una institución, el Consello Galego de Medio Ambiente, rebajada por la actual Xunta a un molesto y necesario trámite».

Las asociaciones recuerdan que en este consejo la administración «cuenta con una amplia mayoría para imponer su criterio», por lo que entienden que el «comportamiento» de la presidenta «solo puede responder al intento de hurtar del debate público las consecuencias del actual modelo de desarrollo eólico, ocultando y silenciando la preocupación que sus impactos están causando en el ambiente y en la sociedad».

PLAN CONSERVACIÓN FRAGA DE CATASÓS

Por otro lado, el Consello Galego de Medio Ambiente informó, este martes, favorablemente sobre el plan de conservación del monumento natural Fraga de Castasós, en Lalín (Pontevedra).

De esta forma, el instrumento de planificación supera el último trámite para poder elevarlo al Consello de la Xunta y que sea aprobado definitivamente antes de su entrada en vigor, con el objetivo de proteger la singularidad de este bosque mixto de robles y castaños. Es monumento natural desde el año 2000.