La instalación de una gran estatua de un Cristo del Sagrado Corazón en lo alto de la ermita de A Guía, con cargo a fondos municipales, ha desatado las críticas en Vigo tanto de la Asamblea Republicana de la ciudad como de los grupos políticos de Marea de Vigo y BNG.

Este viernes, representantes de la Asamblea Republicana han comparecido ante los medios para denunciar el «desvío» de fondos de administraciones públicas como la Diputación de Pontevedra o el Ayuntamiento de Vigo para sufragar esta actuación, en un inmueble, la ermita de A Guía, que es titularidad de la Iglesia, y con el pretexto de que la imagen estaba en el proyecto original del arquitecto que diseñó la ermita, Manuel Gómez Román.

Celso Pazos ha cuestionado el argumento de que la obra de Gómez Román estuviera inconclusa, y ha recordado que, si bien es cierto que la estatua aparece en los bocetos del arquitecto, también es verdad que éste firmó la entrega de la obra y falleció años después sin que se hubiera colocado y tampoco lo reclamó.

«Lo retoman ahora un alcalde y una presidenta de Diputación del PSOE. No hubo ni durante el franquismo ni en el postfranquismo ningún alcalde que lo hiciera», ha apuntado Pazos, que ha atribuido la actuación a un «deseo personal» de Abel Caballero, el mismo que le llevó a mantener la Cruz de los Caídos en el monte de O Castro, porque «es una máquina registradora de votos y busca los votos».

Finalmente, la Asamblea Republicana ha lamentado también que el Ayuntamiento no tenga en cuenta las «connotaciones» de la imagen del Sagrado Corazón, vinculadas al «golpismo franquista» y a la dictadura.

CRÍTICAS DE MAREA Y BNG

Por su parte, el portavoz municipal de Marea de Vigo, Rubén Pérez, ha tildado de «bochornoso desde el punto de vista de la memoria histórica» el papel de Ayuntamiento y Diputación, y ha recordado que durante la posguerra española «la Falange promovía cuestaciones populares para llenar España de imágenes del Sagrado Corazón».

Mientras, Xabier Pérez Igrexas (BNG) ha afirmado que «lo que no logró la dictadura, lo completa Abel Caballero», construyendo «un ‘skyline’ reaccionario» en la ciudad, con esta estatua y con la cruz de O Castro. «Es intolerable destinar dinero público a esto. Aquí no hay interés público, solo afianzar el interés electoral del alcalde en algunos sectores», ha concluido.