La portavoz de la plataforma Stop Desafiuzamentos Lugo, Mina Galván, ha apremiado también este miércoles a la Xunta de Galicia a que se haga con el edificio de Burela ubicado en la calle Cantábrico, que gestiona la Sareb o banco malo, para evitar que se queden en la calle tres familias.

Según han explicado, se trata de un inmueble de 16 pisos, de las que ahora se encuentran ocupados tres a los que se llegó a amenazar la Sareb con desalojar este jueves 27, aunque finalmente, según ha indicado Galván, la mediación de la Diputación de Lugo va a impedir dicho desahucio.

«Lo que nos comentan es que la Diputación está moviendo ficha para que esas familias se queden en esas viviendas, que son viviendas que deberían de ser públicas», ha destacado la activista.

Para Galván es «ilógico» que «no haya construcciones públicas y que la Sareb se haga con esos pisos y luego los venda cuando tenemos falta de vivienda». «Además se trata de una construcción pública que tiene financiación pública. La Xunta se tendría que hacer con ellas de inmediato pero no les interesa porque el mercado de la vivienda es muy goloso y se aprovechan de ese pastel», ha sostenido.

La portavoz de esta plataforma ha defendido que «más pronto que tarde, la Xunta se haga con ese edificio, son 16 viviendas que son muy buenas para gente que cobra unas prestaciones mínimas».

«Esas viviendas hacen mucha falta porque no hay vivienda pública en ningún sitio de Galicia, no hay construcción pública y menos para alquileres asequibles que no hay nada», ha concluido.

Tanto el alcalde de Burela, Alfredo Llano, como la Diputación de Lugo se oponen a este desalojo. Por parte de la institución provincial incluso se ha aprobado en el pleno de este pasado martes una proposición impulsada por el BNG para evitar el desahucio.