El alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, ha reconocido la «incertidumbre» existente sobre la programación navideña ante el aumento de casos activos de la covid, si bien por el momento se mantiene tanto para fin de año como para el día de Reyes a la espera de lo que pueda pasar en próximos días.

Así, le ha pedido a la población que mantenga las precauciones, con especial foco en los jóvenes. «Los datos que tenemos siguen empeorando», ha dicho el regidor, pero ha puntualizado que, «afortunadamente, hay una cierta contención en cuanto a la hospitalización».

Esta situación genera, en sus palabras, «cierta incertidumbre» en cuanto a la programación navideña y en «cómo se podrá materializar».

Añade que la semana que viene se tomarán «las decisiones oportunas» tanto en las medidas de seguridad que se van a exigir en las celebraciones como «si hubiera que tomar otras decisiones». Pero la conclusión es que «de momento todo sigue programado para el 31 y el cinco».

COLAS PARA PRUEBAS COVID

Ante la pregunta sobre las colas para hacerse las pruebas de la covid de forma gratuita y voluntaria, el alcalde ha dicho que «la Consellería debería reflexionar si ese método es el más idóneo».

Sin embargo, ha insistido en que «hay que valorar positivamente que las personas quieran hacerse la prueba», ya que es una muestra «evidente» de la concienciación que tiene la ciudadanía.

Bugallo ha aprovechado para desearles a los compostelanos que pasen una buena Nochebuena «en compañía de su familia y de sus seres queridos», pero «con la prudencia necesaria».

FOCO EN LOS JÓVENES

Ante la pregunta de si se va a reforzar el dispositivo policial para hacer frente a las aglomeraciones que se dan en lugares como Praza Roxa, Bugallo ha sido tajante al expresar que «dispositivo policial hay el que hay». «Los ciudadanos no podemos descargar nuestra responsabilidad en las fuerzas de seguridad», ha agregado.

El alcalde ha añadido que «la gente puede ser joven, pero no insensata» y que normalmente estos «suelen tener una cierta sensación de estar harta de tantas limitaciones y de falsa seguridad».

Ha continuado diciendo que «en cierta medida es así», ya que es el rango de edad que menos tasa de muertes y hospitalizaciones tiene, «pero la potencialidad transmisora es la misma».

Por ello, ha concluido con el aviso de que los jóvenes «no pueden pensar solo en sí mismos», pues después van a ver a sus familias durante las vacaciones.