El secretario xeral de Política Lingüística, Valentín García, ha avanzado este miércoles que la Xunta elaborará de la mano del sector e impulsará un segundo plan de dinamización lingüística en el tejido socioeconómico y que presentará «muy pronto» un informe de resultados «exhaustivo» sobre el anterior documento, vigente en el periodo 2016-2020.

Así lo ha trasladado en comisión parlamentaria y en respuesta a una pregunta formulada por Mercedes Queixas, diputada del BNG, en la que solicitaba información sobre las evaluaciones anuales previstas en el citado plan, el resultado alcanzado por las diferentes medidas, además de la continuidad que tendría esta iniciativa en el futuro.

García defendió que el plan, con 10 áreas de acción y 84 medidas concretas, «demostró su viabilidad y efectividad», pero se vio «muy afectado» por la irrupción de la pandemia, especialmente para cerrar la «valoración final» sobre el efecto del documento.

«Estamos esperando a las últimas conclusiones», reconoció el responsable de Política Lingüística, quien aseguró que será «un informe exhaustivo» y que se difundirá «muy pronto» a la sociedad gallega. En todo caso, se refirió a algunas de las cuestiones abordadas en el periodo de vigencia y desveló parte de los planes del Ejecutivo en este campo de cara al futuro.

ESTUDIO DE IMPACTO

La Xunta quiere darle continuidad al plan de dinamización y se encuentra a la espera de que «se estabilice lo que se da en llamar nueva normalidad» para «seguir con el proceso de interlocución» con el sector y poder elaborar y poner en marcha el nuevo documento.

García ha señalado que el nuevo plan incidirá en «aspectos más concretos» que el anterior y «atar en corto» diversas cuestiones detectadas y que «son importantes para la empresa y actores económicos».

En este sentido, ha desvelado un próximo estudio de impacto del uso del gallego en el mundo económico y lo que supone el idioma en términos financieros y de rentabilidad para el sector, que llevarán a cabo especialistas de las universidades de Santiago y Vigo y que será «un pilar fundamental».

El objetivo más inmediato de cara a los próximos años, ha añadido, será atender el aprendizaje del periodo de vigencia del primer plan tras el análisis de las conclusiones.

Entre ellas, se ha detectado sectores «más receptivos que otros» para aceptar el gallego como parte del desarrollo empresarial, como empresas TIC y tecnológicas, frente a otros como la construcción, el sector inmobiliario.

Valentín García destacado, especialmente, «grandes avances» en el sector agroalimentario o con entidades bancarias, aunque ha reconocido que todavía «queda trabajar» en algunos casos mas complejos, sobre todo cuando se trata de empresas con centro de decisión en el Estado o en otros países.

OBJETIVOS DEL PLAN

También ha valorado el avance en materia de etiquetado, incidiendo en que el sector vitivinícola etiquete el 75 por ciento de su producción en Galicia en este idioma, mientras que otros como el conservero «se empieza a abrir a ese asesoramiento» que ofrece tanto la administración como otras entidades que cooperan en este ámbito, como A Mesa u otras organizaciones.

Por otro lado, ha destacado el sector cultural, «muy importante» y donde el gallego cuenta con un peso «muy grande» que se vio reforzado por las aportaciones del último año durante la pandemia que condicionaba parte de la recepción de ayudas al uso del idioma y permitió una inyección adicional de más de 5 millones de euros.

En suma, se realizaron más de un centenar de medidas entre el sector de alimentación, publicidad, construcción e inmuebles, asesoramiento e intermediación, TIC, hostelería y generales, esta última superando el 70 por ciento de las iniciativas puestas en marca cada año.

Política Lingüística también incidió en propuestas como el ‘Día da Galeguidade Empresarial’, impulsada por el Foro Enrique Peinador, y colaboraciones con entidades como Vegalsa-Eroski, Feiraco, Renfe, Repsol o Coca-Cola, que adaptó a la lengua gallega el rotulado de sus vehículos que circulan por Galicia.

«LAS MISMAS INCERTEZAS»

Mercedes Queixas, por su parte, lamentó que los usuarios siguen «con las mismas incertezas» y sin avances «significativos», en un momento en el que se «reiteran las quejas de la ciudadanía ante la vulneración de derechos lingüísticos» en sus relaciones e interacciones habituales en la sociedad.

«Nos sobran interacciones imposibilitadas o impedidas», ha insistido Queixas, para señalar que, por el contrario, «no se percibe una acción concreta en este sentido para evitarlas» salvo «los paso hacia adelante» dados «siempre por impulso» de los ciudadanos.

Todo ello, ha recordado, 40 años después del primer Parlamento gallego y 38 desde la promulgación de la Lei de Normalización Lingüística, tras los que la sociedad sigue «todavía reivindicando» aquello que le corresponde por derecho.

«MUCHAS COSAS POR HACER»

Del mismo modo, ha reprochado que se vetase la iniciativa legislativa popular, con los votos del PP, para sacar una Ley que permita garantizar los derechos lingüísticos de los ciudadanos en las relaciones con el tejido económico.

García insistió en que «es evidente» que faltan «muchas cosas por hacer», pero apeló a la imposibilidad de cambiar los hábitos del sector «en cuatro años».