El gran incendio forestal de Ribas de Sil (Lugo), declarado en la parroquia homónima, ha quedado extinguido este martes más de una semana después de que se iniciase el 6 de septiembre. En total, ha arrasado 1.592,9 hectáreas, de las cuales más de un millar fueron monte arbolado y 556 monte raso. Se trata del peor fuego en lo que va de año en Galicia.

Este fue un foco secundario del fuego que se declaró en Ribas de Sil el 5 de septiembre, también extinguido y que afectó a 140 hectáreas. En conjunto, la superficie quemada por ambos incendios supera las 1.700 hectáreas.

El gran incendio ahora extinguido también afectó a los municipios limítrofes de Quiroga y A Pobra do Brollón. Su proximidad a casas llegó a obligar a activar la Situación 2.

En las tareas de extinción participaron 14 helicópteros, ocho aviones, 15 palas, 63 motobombas, 66 agentes y 147 brigadas, así como personal de la Unidad Militar de Emergencias (UME).